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Fuerza laboral venezolana en Chile cae 8% anual y suma 11 meses consecutivos de descenso

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La fuerza laboral venezolana en Chile registró una caída anual de 8% al trimestre julio-septiembre de 2026, completando así 11 meses consecutivos de descenso, de acuerdo con un análisis del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP). El estudio, basado en la Encuesta Nacional de Empleo del INE, evidencia que la población venezolana en edad de trabajar se redujo en 36.058 personas en comparación con el mismo período del año anterior, lo que se descompone en una disminución de 42.694 en la fuerza laboral y un aumento de 6.635 en la población inactiva. Este fenómeno se produce en un contexto de transición política en Venezuela tras la intervención militar de Estados Unidos a inicios de 2026 y la captura de Nicolás Maduro, lo que ha generado expectativas de un posible retorno gradual.

La comunidad venezolana es la más numerosa entre los inmigrantes en Chile. Según el Censo de 2024, residían en el país 669.408 personas de esa nacionalidad, equivalentes al 41,7% del total de la población extranjera, muy por encima del colectivo peruano, que representaba el 14,5%. Históricamente, la migración venezolana ha estado motivada por la búsqueda de oportunidades laborales, y su inserción en el mercado del trabajo ha sido significativa. Sin embargo, los datos recientes muestran un punto de inflexión: por primera vez en años, la fuerza laboral venezolana disminuye de manera sostenida, lo que podría anticipar un cambio en el patrón migratorio.

Caída de la fuerza laboral venezolana se concentra en residentes recientes y profesionales

El informe del OCEC-UDP profundiza en el perfil de quienes están dejando el mercado laboral chileno. La disminución de la fuerza laboral venezolana se concentra exclusivamente en personas que llevan menos de cinco años viviendo en Chile: este segmento experimentó una baja anual de 52.728 personas, equivalente a una reducción del 35%. En contraste, aquellos con cinco o más años de residencia mostraron un aumento de 11.867 personas, un 3,1% más que el año previo. Asimismo, la caída se focaliza en individuos con educación superior completa, con un descenso de 53.818 personas (-18% anual), mientras que quienes tienen secundaria completa aumentaron en 22.051 y aquellos con educación menor a secundaria cayeron en 10.045. Por edad, la reducción se concentra en el rango de 25 a 49 años, especialmente entre 25 y 34, mientras que los más jóvenes y los mayores de 50 años muestran incrementos. En cuanto al género, la fuerza laboral masculina venezolana cayó 20,1% interanual, mientras que la femenina creció 7,1%.

El director del OCEC-UDP, Juan Bravo, explicó que «la población venezolana en edad de trabajar en Chile registra una caída anual de 36.058 personas, lo que se descompone en una caída de 42.694 de la fuerza laboral venezolana y un aumento de 6.635 inactivos venezolanos». Además, señaló que «la caída de la fuerza laboral venezolana al trimestre julio-septiembre se concentra exclusivamente en hombres, con una disminución interanual de 20,1%. En cambio, la fuerza laboral de mujeres venezolanas está creciendo al 7,1% anual». Estas cifras sugieren que la reducción no se debe principalmente a un traslado hacia la inactividad, sino a una disminución absoluta de la población venezolana en el país, posiblemente por retornos o reemigración.

Impacto en el empleo formal y perspectivas futuras

El análisis también revela que el empleo asalariado formal en el sector privado sufrió una contracción significativa. En el segmento de trabajadores chilenos, se perdieron 72.939 puestos en el último año, mientras que entre los extranjeros la caída fue de 37.808. Al desagregar por nacionalidad, los venezolanos registraron una disminución de 60.879 empleos formales, mientras que el resto de los extranjeros mostró un aumento de 23.071. Estas cifras dan cuenta de un mercado laboral que enfrenta desafíos tanto para la población local como para la migrante, aunque con matices según el origen.

En términos de desempleo, la tasa de desocupación de los chilenos alcanzó el 10,1% en el trimestre julio-septiembre, la más alta desde marzo-mayo de 2021, con un incremento de 1,4 puntos porcentuales en el último año. Por su parte, la tasa de desempleo de los extranjeros se situó en 7%, con una reducción de 0,5 puntos porcentuales. En el caso específico de los venezolanos, la desocupación cayó 1,3 puntos porcentuales, hasta 5,8%. Esta evolución podría estar influida por la disminución de la oferta laboral venezolana, que reduce la presión sobre el empleo y mejora las tasas de ocupación entre quienes permanecen.

Hacia adelante, el OCEC-UDP plantea que existe una elevada incertidumbre respecto a la transición venezolana hacia un régimen estable y democrático, así como sobre la oportunidad en que se concretará el retorno de parte de la comunidad. No obstante, los datos sugieren que ya se inició un proceso gradual de salida de población venezolana desde Chile, especialmente entre quienes tienen menos arraigo y mayor calificación. Este fenómeno podría tener implicancias para sectores que dependen de mano de obra migrante, como la construcción, el comercio y los servicios, y para las finanzas públicas, considerando la contribución de los trabajadores formales al sistema tributario y de seguridad social. Las próximas mediciones del INE permitirán confirmar si esta tendencia se consolida o se revierte.