La Empresa Nacional de Minería (ENAMI) inició una prueba industrial en su planta El Salado, ubicada en la Región de Atacama, para evaluar una tecnología desarrollada por ZIZCAR que permite medir en tiempo real el consumo de combustible y las emisiones de CO2 de siete camiones y cinco maquinarias. La meta del piloto es comprobar si la solución permite reducir al menos 10% el consumo de combustible en el 70% de los equipos monitoreados durante ocho meses de operación.
El proyecto forma parte de GreenMineTech, programa apoyado por Corfo y ejecutado por CIPTEMIN con co-ejecución de Optimiza, iniciativa que ya había sido anunciada en julio pasado. La solución combina sensores instalados directamente en los equipos con una plataforma de monengería y análisis de datos, la que permitirá construir una línea base del consumo y las emisiones actuales para luego identificar oportunidades de ahorro.
Cumplimiento técnico y requisitos de precisión
Para validar la tecnología, la prueba exige que la plataforma entregue datos al menos el 90% del tiempo y que sus mediciones no se desjen más de 5% de las mediciones de referencia. Además, la información recopilada será contrastada con mediciones físicas de combustible para verificar la precisión del sistema. Estos parámetros objetivos buscan asegurar que la herramienta sea confiable para las decisiones operativas que finalmente requerirá implementar.
Paulina Soto, jefa de Operaciones de Planta El Salado, destacó que el combustible es «un recurso fundamental para nuestras operaciones» y que esperan que la iniciativa entregue información para «utilizar de manera más eficiente nuestros recursos, reducir costos operacionales y aumentar nuestra capacidad productiva».
Perspectivas de escalabilidad y descentización
Liliana Carter, gerente comercial de ZIZCAR, explicó que el objetivo es demostrar que la plataforma se adapta a equipos de distintas marcas, modelos y años, acercando estas herramientas «a la pequeña y mediana minería», empresas y proveadores «que hoy no cuan con la capacidad de desarrollar este tipo de soluciones por sí mismos».
La directora ejecutiva de CIPTEMIN, Cynthia Torres Godoy, sostuvo que «uno de los desafíos para incorporar nuevas tecnologías en minería es contar con información confiable que permita tomar decisiones sobre su desempeño y aporte a la operación», y que la validación busca evaluar las soluciones «con parámos objetivos y en las condiciones donde finalmente tendán que funcionar».
La directora de GreenMineTech, Lorena Escudero, enfatizó que «la descarbonización también se construye a partir de este tipo de decisiones operacionales y de contar con datos que permitan sustentarla». Al término de los ocho meses, los resultados permitirán evaluar si la tecnología cumple las metas fijadas y si puede escalarse a otras operaciones de la minería media, contribuyendo así a la transición hacia práicas más sostenibles en el sector extractivo regional.






