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Director de Escuela Los Conejitos de Copiapó advierte falta de apoyo permanente y voluntarios en Atacama

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La solidaridad de los habitantes de la Región de Atacama permitió cerrar con un balance positivo la reciente colecta nacional de Fundación Coanil, pero la falta de apoyo permanente y de voluntarios en la región sigue siendo una preocupación para quienes trabajan a diario con estudiantes con discapacidad intelectual. Así lo advirtió Alejandro Pizarro, director de la Escuela Los Conejitos de Copiapó, durante una entrevista en el programa Madero en Casa, de Madero FM y Desierto de Atacama Televisión, donde conversó con el conductor Aldo Ortiz sobre los resultados de la campaña, los desafíos educativos y el aniversario número 36 del establecimiento.

La Escuela Los Conejitos es un establecimiento educacional dependiente de Fundación Coanil que atiende a niños, niñas y jóvenes con discapacidad intelectual en la capital regional. A lo largo de sus 36 años de historia, ha buscado entregar una educación integral que promueva la autonomía y la inclusión social de sus estudiantes. En ese contexto, la colecta anual de Coanil representa una instancia clave para visibilizar la labor que realizan y captar recursos que permitan sostener sus programas. Sin embargo, el director subrayó que las necesidades van más allá de una campaña puntual.

Colecta solidaria y el desafío de la continuidad

Pizarro destacó la participación de voluntarios, docentes, asistentes de la educación y apoderados, quienes contribuyeron al desarrollo de la colecta en distintos puntos de la Región de Atacama, incluyendo Copiapó, Caldera, Tierra Amarilla, Paipote, Diego de Almagro y El Salvador. “Estamos muy contentos, muy orgullosos de la campaña, muy orgullosos de la gente de Atacama también, de la solidaridad, de esta conciencia que se está visibilizando cada vez más con la discapacidad intelectual aquí en la región”, expresó el director. No obstante, reconoció que las condiciones meteorológicas afectaron parte de la planificación, ya que las lluvias obligaron a modificar actividades y el período de vacaciones universitarias dificultó la participación de estudiantes que habían manifestado su disposición a colaborar.

En El Salvador, destacó especialmente el apoyo de Fundación Choyun y del Liceo Diego de Almeyda, instituciones que contribuyeron a la participación de voluntarios. También valoró la colaboración de establecimientos educacionales, universidades y otras entidades que se sumaron a las actividades de la campaña. Sin embargo, el director fue enfático en señalar que la disponibilidad de voluntarios en regiones sigue siendo insuficiente. “Cuando nosotros necesitamos voluntarios, porque necesitamos voluntarios, pero no solamente para la colecta, todo el año necesitamos voluntarios que vayan a nuestra escuela, que ayuden a nuestros estudiantes”, sostuvo.

Llamado a universidades, empresas y organizaciones sociales

En esa línea, Pizarro hizo un llamado a universidades, empresas y organizaciones sociales para que conozcan directamente el trabajo que desarrolla la Escuela Los Conejitos y se involucren de manera continua. También cuestionó las dificultades que enfrentan las instituciones para conseguir reuniones y acceder a mecanismos de financiamiento, lo que complejiza la sostenibilidad de proyectos educativos orientados a la discapacidad intelectual. El director enfatizó que la inclusión no puede quedarse en el discurso y requiere de acciones concretas y permanentes.

La Escuela Los Conejitos cumple 36 años de trayectoria en Copiapó, consolidándose como un referente en la educación de personas con discapacidad intelectual en la Región de Atacama. Durante este tiempo, ha trabajado por la autonomía de sus estudiantes y la participación de la comunidad, pero enfrenta el desafío constante de mantener y ampliar sus apoyos. La colecta nacional de Coanil, si bien exitosa, evidencia la necesidad de generar alianzas estratégicas que permitan un acompañamiento sostenido durante todo el año.

El llamado de Alejandro Pizarro apunta a construir una sociedad más inclusiva, donde la colaboración no se limite a campañas puntuales. Universidades, empresas y organizaciones sociales están invitadas a conocer la escuela y sumarse a su labor, contribuyendo así a la educación y autonomía de las personas con discapacidad intelectual en Atacama. La institución celebra su aniversario 36 con la convicción de que la inclusión efectiva requiere compromiso permanente y acciones concretas.