Advertisement

Culebras chilenas: qué especies pueden inocular veneno y qué hacer si una te muerde




Puedes cambiar la voz (gratis). Primero lee el título y luego la noticia.

Un reciente episodio en Putaendo, donde una mujer fue mordida por una culebra de cola larga, volvió a recordar que en Chile hay culebras nativas que sí son capaces de inocular veneno. Según explica Fernando Torres, toxicólogo y director de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello (UNAB), estos accidentes rara vez ponen en riesgo la vida, pero pueden causar lesiones que requieren atención médica oportuna.

Las dos especies más conocidas son la culebra de cola larga (Philodryas chamissonis) y la de cola corta (Galvarinus chilensis, antes Tachymenis chilensis). Ambas tienen dientes especializados en la parte posterior del maxilar superior, una característica llamada dentición opistoglifa. Este sistema inocula el veneno con menos eficiencia que el de otras serpientes venenosas, aunque eso no elimina el riesgo.

«El veneno de la cola larga contiene proteínas y otras sustancias activas que producen inflamación y daño en los tejidos. La mordedura puede causar dolor, enrojecimiento, edema progresivo y equimosis. En los casos más graves, la lesión compromete gran parte de la extremidad y puede evolucionar a necrosis», explica el académico.

También se han descrito náuseas, dolor de cabeza y fiebre. Según Torres, la intensidad del cuadro depende, entre otros factores, de cuánto veneno se inocule realmente y de cuánto tarde la persona en recibir atención.

Sobre la cola corta hay menos información. Esta especie también tiene glándulas de veneno y dientes posteriores especializados, y se han reportado mordeduras con dolor, inflamación rápida, náuseas y vómitos. De acuerdo con el toxicólogo, su composición y sus efectos en humanos han sido menos estudiados, por lo que advierte que no corresponde asumir que su mordedura sea inofensiva ni compararla de forma concluyente con la de la cola larga.

Primeros pasos ante una mordedura

La recomendación de Torres es lavar suavemente la zona con agua y jabón, retirar anillos o pulseras por si aparece hinchazón, limitar el movimiento de la extremidad y acudir a un servicio de urgencia. Lo que no se debe hacer es aplicar torniquetes, cortar la herida, succionarla o usar remedios caseros.

Tampoco conviene intentar capturar al animal. En urgencia, el equipo médico puede controlar el dolor, vigilar cómo avanza el edema, revisar la protección antitetánica y detectar a tiempo posibles complicaciones.

Si hay una culebra en casa

Las autoridades chilenas aconsejan mantener la calma, alejar a niños y mascotas y no intentar atraparla ni manipularla. Si las condiciones lo permiten, se puede abrir una vía de salida hacia el exterior para que el animal se retire por su cuenta. Cuando eso no sea posible, corresponde llamar al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) para recibir orientación. Las culebras chilenas son especies protegidas y no deben ser eliminadas.

Estos reptiles cumplen un rol en los ecosistemas y, por lo general, evitan el contacto con las personas. La principal medida preventiva es no tocarlos ni intentar trasladarlos con las manos. Para Torres, conocer los riesgos reales de estas mordeduras permite cuidar la salud de la población sin generar temor injustificado ni dañar a la fauna nativa.