Un nuevo sistema frontal que afectará a la zona central del país movilizó este fin de semana a distintas autoridades comunales y gubernamentales, quienes se congregaron en las dependencias del Club de Campo de Carabineros, en la comuna de La Reina, Región Metropolitana, para coordinar un plan de contingencia y medidas preventivas de carácter urgente. La instancia de coordinación operativa se da luego de que el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) decretara una alerta roja para un total de diez comunas precordilleranas de la región, anticipando un fenómeno meteorológico complejo que incluirá precipitaciones líquidas, ráfagas de viento y la posible ocurrencia de tormentas eléctricas en los sectores cordilleranos.
Este tipo de frentes de mal tiempo en la Región Metropolitana suele generar preocupación debido a la vulnerabilidad histórica de los sectores precordilleranos ante la bajada de quebradas y la acumulación repentina de sedimentos, factores que históricamente han puesto en riesgo la infraestructura urbana y la seguridad de los vecinos. Con el objetivo de anticiparse a los efectos de las lluvias, el despliegue técnico busca proteger los puntos más críticos de la comuna mediante obras de ingeniería de emergencia y un monitoreo constante por parte de los servicios de emergencia y seguridad pública durante las 24 horas que dure el fenómeno climático.
Instalación de barreras y obras de mitigación en sectores altos
Durante la reunión operativa, encabezada por el alcalde de La Reina, José Manuel Palacios, y el delegado presidencial, Germán Codina, se detalló el plan estratégico que se ejecutará en terreno. Las autoridades confirmaron que se procederá a la instalación inmediata de barreras perimetrales de contención en la zona alta de la comuna. Estas estructuras físicas tienen como propósito fundamental evitar desbordes de las quebradas aledañas ante el pronosticado aumento del caudal y la escorrentía superficial generada por las precipitaciones previstas para la jornada.
Asimismo, el dispositivo contempla frenar de manera efectiva el arrastre de sedimentos, lodo y abundante caudal de agua proveniente de las diferentes quebradas que alimentan el canal El Boyoca, un punto neurálgico para el sistema de evacuación de aguas lluvias del sector oriente de la capital. Según los reportes meteorológicos entregados por los organismos técnicos, para la tarde de este sábado se espera la caída de hasta 10 milímetros de agua en un corto periodo, acompañados de vientos intensos y actividad eléctrica, condiciones que elevan significativamente el riesgo de remociones en masa en las laderas precordilleranas.
Monitoreo permanente y llamado a la precaución ciudadana
Ante este escenario de emergencia preventiva, los equipos municipales, junto a personal de Carabidores de Chile y personal de emergencias de Senapred, se mantendrán desplegados en terreno supervisando el comportamiento de los cauces y canales. Las autoridades hicieron un llamado enfático a la ciudadanía a mantener una actitud de autocuidado, evitando concurrir a sectores cordilleranos, cauces de ríos o quebradas, y asegurando techumbres y elementos exteriores que puedan ser desplazados por las ráfagas de viento pronosticadas para las próximas horas.
Las coordinaciones se mantendrán activas mientras dure el aviso meteorológico, evaluando de forma permanente la evolución del frente de mal tiempo para adoptar nuevas medidas en caso de ser necesario. El monitoreo centralizado permitirá responder de manera oportuna ante cualquier eventualidad que comprometa la tranquilidad de los habitantes de la precordillera metropolitana, garantizando la operatividad de los servicios básicos y la seguridad vial en los sectores residenciales más expuestos a la contingencia climática.









