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Marchas en 17 ciudades reactivan alerta por Dominga y critican recortes ambientales del Gobierno

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Una masiva movilización nacional en rechazo al proyecto minero Dominga y a la agenda ambiental del Gobierno del Presidente José Antonio Kast se llevó a cabo este sábado en Santiago y en dieciséis otras ciudades del país. Convocadas por Greenpeace Chile y más de treinta organizaciones sociales y medioambientales, entre ellas No Más Zonas de Sacrificio, las marchas exigieron frenar la iniciativa de Andes Iron que, según los manifestantes, amenaza gravemente al archipiélago de Humboldt, uno de los ecosistemas marinos más biodiversos del planeta. La protesta, que tuvo como lema central “No a Dominga”, reactivó la alerta por un proyecto que durante trece años ha sido frenado por diversos gobiernos y que ahora enfrenta su última instancia en el comité de ministros.

El proyecto Dominga contempla la extracción de hierro y cobre, la construcción de un megapuerto y ductos subterráneos en una zona donde habita el 80% de la población del pingüino de Humboldt, especie en peligro de extinción, junto a cientos de otras especies marinas. La iniciativa ha recibido el rechazo de administraciones anteriores debido a su incompatibilidad con la continuidad de este ecosistema único. Sin embargo, la estrategia de la empresa Andes Iron cambió: pasó de disputar judicialmente la tramitación a apostar por el comité de ministros, lo que, según los ecologistas, podría derivar en una aprobación inminente.

Greenpeace advierte sobre el riesgo para el archipiélago de Humboldt

Roxana Núñez, abogada y vocera de Greenpeace Chile, advirtió que “nunca antes había estado tan en riesgo el archipiélago de Humboldt como por este proyecto”. En declaraciones a EFE, explicó que la iniciativa ha sido rechazada por distintos gobiernos porque “es incompatible con la continuidad de este ecosistema único en el mundo”. Asimismo, señaló que “existe una inminente aprobación, a raíz de que la empresa decidió no escuchar a la justicia y apostar todo lo que tenía a su última instancia en el comité de ministros del Gobierno del Presidente José Antonio Kast”.

A esta preocupación se sumó el reclamo por los 43 decretos ambientales que la actual administración retiró a inicios de marzo y que estaban listos para convertirse en ley. De ellos, 34 aún no han sido reingresados para su tramitación, entre ellos el que declara al pingüino de Humboldt como monumento natural. “Por eso estamos luchando, para que se vuelvan a tomar en cuenta todos esos decretos, que los sacaron a favor de ellos para la gente que tiene más plata, eso está claro”, comentó Jaqueline Figueroa, una pensionada que participó en la convocatoria.

Recortes presupuestarios y negacionismo climático en el centro de las críticas

Cristóbal Sepúlveda, de la Organización No Más Zonas de Sacrificio, enfatizó la necesidad de “hacerle frente a la regresión, al negacionismo climático y a las políticas del Gobierno que atentan directamente en contra de los derechos de la naturaleza, de los derechos humanos y que están siendo un peligro y una amenaza para toda la población de nuestro país”. Además, alertó sobre las consecuencias de los desastres climáticos y la urgencia de políticas de prevención, preparación y mitigación.

En ese sentido, los manifestantes criticaron el presupuesto gubernamental para el próximo año, actualmente en tramitación en el Congreso, que contempla un recorte del 59% en fondos para cambio climático. “Esperamos que la evidencia gráfica de estos desastres ambientales, de los aluviones, el aumento de las temperaturas, le empiecen a demostrar a la clase política que estamos perdiendo tiempo y tenemos que empezar a generar desde ya estas políticas”, apostilló Sepúlveda.

Impacto territorial y proyecciones de la movilización

La movilización, que congregó a activistas de diecisiete ciudades, refleja una creciente preocupación ciudadana por la protección del medio ambiente y la biodiversidad. El archipiélago de Humboldt, ubicado en las regiones de Atacama y Coquimbo, es un punto crítico para la conservación marina y la actividad pesquera artesanal. La posible aprobación de Dominga no solo pondría en riesgo a especies emblemáticas como el pingüino de Humboldt, sino que también afectaría la calidad de vida de las comunidades locales y la imagen internacional de Chile en materia ambiental.

Los organizadores anunciaron que mantendrán la presión social y que estarán atentos a la decisión del comité de ministros, instancia que podría resolver sobre el proyecto en las próximas semanas. Asimismo, exigieron al Gobierno restituir los decretos ambientales pendientes y revertir los recortes presupuestarios en materia climática. La marcha concluyó frente a La Moneda, donde los manifestantes entregaron un petitorio con sus demandas. Con esta acción, el movimiento ambientalista busca posicionar el tema en la agenda pública y presionar a las autoridades para que prioricen la protección del patrimonio natural chileno.