La relación entre la ministra Ximena Lincolao y la subsecretaria Carolina Rossi del Ministerio de Ciencia llegó a un punto crítico tras semanas de desconfianzas, acusaciones cruzadas y desvinculaciones de funcionarios. Mientras el entorno de la secretaria de Estado cuestiona la gestión de su segunda autoridad, desde la otra vereda denuncian un bloqueo sistemático de sus funciones. La última semana terminó por romper una disputa que ya involucraba a sus respectivos equipos y al Segundo Piso de La Moneda, el edificio presidencial ubicado en Morandé 266.
El conflicto escaló hasta Palacio, donde La Moneda decidió enviar a Carolina Calvo, exasesora de Economía en Bachelet II y Piñera II, consultora del BID y exjefa de Proyectos en el Servicio Nacional de Migraciones. Calvo también es cercana a Álvaro Bellolio en el Segundo Piso de La Moneda. Su incorporación es interpretada de distintas maneras: quienes respaldan a Rossi la presentan como un refuerzo; desde el círculo de Lincolao, como una señal de preocupación presidencial por una crisis que ya desbordó las paredes del ministerio.
¿Quién es Rossi y qué dice su entorno sobre el conflicto?
Rossi llegó inicialmente al ministerio como jefa de división y posteriormente asumió la subsecretaría, al principio de manera interina tras la salida de Rafael Araos. Su incorporación habría sido facilitada por recomendaciones del mundo de la innovación, entre ellas la de Pamela Gidi. La subsecretaria ha transmitido a su entorno que está más cerca de abandonar el gobierno que de continuar bajo las actuales condiciones, aunque no ha presentado su renuncia. Según cercanos a ella, su permanencia depende de cambios en el funcionamiento interno del ministerio.
Desde el círculo de Lincolao, en cambio, sostienen que el problema radica en deficiencias de gestión de la subsecretaría, particularmente en ejecución presupuestaria, cumplimiento de compromisos institucionales y relación con los funcionarios. Uno de los episodios que mejor refleja la desconfianza ocurrió durante una reunión con la Dirección de Presupuestos: Lincolao retuvo los documentos presupuestarios argumentando existencia de filtraciones internas, y Rossi insistió durante aproximadamente cuatro días para acceder a la información necesaria, hasta que la ministra finalmente le entregó los antecedentes.









