El Gobierno de Chile confirmó la eliminación de la patente minera progresiva, un cambio normativo que beneficia directamente a los pequeños y medianos mineros del país. La medida, dada a conocer este miércoles 28 de octubre de 2026, responde a un largo reclamo del sector, que argumentaba que el esquema tributario vigente resultaba confiscatorio para las operaciones de menor escala. La decisión fue destacada por medios especializados como Rumbo Minero, y se espera que tenga un impacto significativo en regiones con fuerte tradición minera, como Atacama, especialmente en la Provincia del Huasco, donde la pequeña minería representa una fuente laboral relevante.
La patente minera progresiva había sido establecida en la legislación chilena con el objetivo de gravar de manera más intensa a las concesiones de mayor tamaño, pero en la práctica terminó afectando a pequeños productores que, pese a tener pertenencias de menor escala, veían incrementados sus costos fijos. Organizaciones gremiales de la pequeña minería, como la Asociación de Pirquineros y Pequeños Mineros de Atacama, habían solicitado infructuosamente durante años una revisión del mecanismo. Con esta eliminación, el Ejecutivo busca equiparar las condiciones del sector y evitar la pérdida de empleos en faenas que operan con márgenes ajustados.
Impacto de la eliminación de la patente minera progresiva en Atacama
En la Región de Atacama, la medida es recibida con expectativas. La zona concentra una parte importante de la pequeña minería nacional, con productores dedicados principalmente a la extracción de cobre, oro y minerales no metálicos. En comunas como Vallenar, Freirina y Alto del Carmen, así como en localidades cordilleranas, numerosos pirquineros mantienen faenas que, según dirigentes del sector, se encontraban al borde de la paralización debido a los costos asociados a la patente progresiva. La eliminación de este gravamen podría significar un ahorro anual considerable para estos productores, permitiéndoles reinvertir en seguridad, tecnología y capital de trabajo.
Si bien el texto de la fuente no especifica declaraciones oficiales, se espera que autoridades regionales y representantes de la pequeña minería se pronuncien en los próximos días para evaluar el alcance de la medida. Desde el gremio minero local se ha señalado en ocasiones anteriores que la carga tributaria y los trámites administrativos son los principales obstáculos para la formalización y sostenibilidad de la pequeña minería. La eliminación de la patente progresiva apunta a reducir uno de esos obstáculos, aunque persisten desafíos en materia de fiscalización ambiental y acceso a financiamiento.
Proyecciones y desafíos para la pequeña minería tras el fin de la patente progresiva
La medida también plantea interrogantes sobre su implementación. El Gobierno deberá definir los mecanismos para que los pequeños mineros accedan al beneficio, así como las fórmulas para compensar la eventual disminución de ingresos fiscales. Analistas del sector señalan que la eliminación de la patente progresiva podría incentivar la inversión en exploración y desarrollo de proyectos de menor escala, dinamizando la actividad en zonas apartadas. Sin embargo, advierten que es necesario mantener controles para evitar que la medida sea utilizada por operaciones de mayor tamaño para eludir obligaciones tributarias.
En el corto plazo, se espera que el Ministerio de Minería entregue detalles sobre la entrada en vigencia de la eliminación y los procedimientos para los contribuyentes afectos. Para la Provincia del Huasco, donde la minería es un pilar económico junto a la agricultura, la noticia representa un respiro para un sector que ha enfrentado dificultades por la volatilidad de los precios de los metales y el aumento de costos operativos. La comunidad minera local estará atenta a los anuncios oficiales y a la forma en que la medida se traduce en beneficios concretos para las faenas de menor tamaño.






