Chile concentra 22 prospectos activos de exploración minera dentro del primer Índice de Exploración (PIEx) 2026, elaborado por el Centro de Estudios del Cobre y la Minería (CESCO), pero su inversión se reduce a apenas US$97 millones, equivalentes al 3,9% del total investigado por el organismo. El estudio, que analiza a 90 compañías principalmente de categoría junior y mid-tier, revela una brecha significativa entre el potencial geológico del país y los recursos destinados a desarrollarlo.
Para Cristian Cifuentes, líder senior de Estudios y Contenidos de CESCO, estos resultados reflejan uno de los principales desafíos para el desarrollo de nuevos proyectos mineros en Chile. «Chile sigue mostrando oportunidades geológicas relevantes, pero ese potencial no se está traduciendo en el mismo nivel de financiam臂. El estudio identifica una cartera activa de prospectos y un interés por explorar, pero el desafío es generar las condiciones para que ese interés se convierta en inversión efectiva y nuevas campañas de exploración», explica el especialista.
Brecha regional: el corredor andino concentra el 34,3% del presupuesto mundial
De los 214 prospectos activos identificados en el estudio, 98 se encuentran en el corredor andino, integrado por Chile, Perú, Argentina, Colombia, Bolivia y Ecuador, lo que representa el 45,8% del total. Sin embargo, esa misma región concentra el 34,3% del presupuesto asignado, equivalente a US$857 millones, frente a los US$1.638 millones destinados al resto del mundo. Esta diferencia también se manifiesta en la intensidad de inversión: el corredor andino registra un promedio de US$14 millones por mención de país con presupuesto asignado, mientras que el resto de jurisdicciones alcanza US$17,4 millones.
Al considerar los países prioritarios señalados por las compañías, Canadá encabeza el listado con 28 menciones, seguido por Estados Unidos con 25, Perú con 20 y Chile con 15. No obstante, al incorporar el presupuesto ponderado, Chile desciende al octavo lugar, evidenciando que la presencia entre los destinos de interés no siempre se traduce en una mayor participación de los recursos disponibles. «Las compañías exploradoras evalúan distintas jurisdicciones y toman decisiones sobre dónde destinar sus recursos. Por eso, no basta con contar con potencial geológico. También es necesario ofrecer condiciones competitivas que permitan financiar y ejecutar proyectos», agrega Cifuentes.
Permisos y financiamiento: las barreras principales para la exploración
Más allá de las cifras de inversión, el PIEx 2026 también permitió identificar los principales obstáculos que enfrentan las compañías en sus actividades exploratorias. De las 58 empresas que entregaron respuestas sustantivas sobre esta materia, el 39,7% mencionó los permisos y la regulación como uno de sus principales cuellos de botella. En segundo lugar aparece el financiamiento, con un 24,1%, seguido por la licencia social y la relación con comunidades, con un 19%. Estos resultados cobran especial relevancia para Chile, considerando que la exploración es una actividad de alto riesgo, intensiva en capital y fundamental para identificar los yacimientos que permitirán sostener la producción minera en las próximas décadas.
En este escenario, CESCO plantea la necesidad de avanzar en medidas que permitan agilizar la tramitación de permisos, fortalecer el acceso al financiamiento para las compañías exploradoras y mejorar la disponibilidad de información geocientífica. Tales iniciativas serían clave para cerrar la brecha observada en el estudio y convertir el potencial geológico chileno en una realidad productiva que genere valor para la comunidad y el país en su conjunto. El informe también sugiere que Perú lidera la asignación de presupuesto dentro del corredor andino con US$342 millones, seguido de Colombia con US$235 millones y Argentina con US$172 millones, lo que reforzaría la importancia de fortalecer las condiciones regulatorias y de financiamiento en cada jurisdicción para atraer inversiones que impulse el crecimiento del sector minero nacional.












