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Años de filtraciones en el Condominio Renacer: obras de $571 millones buscan aliviar a 125 familias de Copiapó




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Las fugas de agua también pueden convertirse en un golpe al bolsillo. En el Condominio Renacer de Copiapó, 125 familias comenzaron a ver una salida a los problemas que durante años elevaron sus cuentas por pérdidas en las instalaciones compartidas. Las obras partieron el 19 de octubre en el sector Balmaceda Norte y cuentan con una inversión de más de $571 millones del Gobierno Regional de Atacama. El objetivo es renovar las redes de agua potable de los espacios comunes para terminar con las filtraciones que generaban cobros adicionales a los residentes. La infraestructura deficitaria en el sector ha afectado significativamente la calidad de vida de los vecinos, quienes han sostenido durante años un desequilibrio entre el consumo efectivo y el pago por pérdidas.

Los trabajos tienen como fecha de término el 19 de abril de 2027. La primera intervención se concentrará en las instalaciones compartidas de los lotes A y B; las reparaciones dentro de los departamentos están contempladas para una segunda etapa. Este cronograma representa un plazo estimado de aproximadamente seis meses de ejecución constructiva, lo que refleja la magnitud de la inversión y la complejidad de la red hídrica que debe ser reemplazada. La segunda fase permitirá atender las demandas internas de cada unidad habitacional, completando así una solución integral que aborde tanto las vías comunes como las instalaciones domiciliarias.

Inversión y alcance técnico del proyecto

El proyecto considera instalar 523 metros de nuevas tuberías, además de construir cámaras y sumar un sistema para reducir la presión del agua. También se reemplazarán medidores, conexiones domiciliarias y pavimentos afectados por las obras. Estas intervenciones técnicas responden a una evaluación minuciosa de la infraestructura actual, donde las tuberías deterioradas, las instalaciones de presión inadecuada y los pavimentos resquebrajados han sido factores determinantes en la degradación del servicio. La incorporación de un sistema de reducción de presión busca estabilizar el flujo hídrico y evitar nuevas fugas en las zonas ya intervenidas. Asimismo, el reemplazo de los medidores es fundamental para garantizar la precisión en el conteo real del consumo y evitar las distorsiones tarifarias que históricamente han perjudicado a los usuarios.

El gobernador regional de Atacama, Miguel Vargas, explicó que las pérdidas habían generado cobros que en algunos hogares superaban el gasto por consumo efectivo. «En algunos casos, se cobraba mucho más por las pérdidas de agua que por el consumo efectivo de las viviendas», señaló. Esta problemática se había vuelto insostenible para muchas familias, que debían destinar una parte considerable de sus ingresos mensuales al pago de facturas por agua no consumida. Vargas también destacó la importancia de que la renovación de las redes comunes no resolverá por sí sola todos los problemas de las viviendas, lo que implica que el Serviu deberá gestionar recursos destinados a las reparaciones interiores mediante el mecanismo de asignación directa del Decreto Supremo N.º 27. Esta complementariedad entre obra pública y gestión descentralizada es clave para que el beneficio llegue a cada rincón del condominio.

La presidenta del Comité Administrativo y de la Junta de Vecinos Renacer, María Guzmán, destacó el alivio que esperan las familias. «Somos 125 familias y el bolsillo ya no aguantaba las cuentas por prorrateo», afirmó. En el condominio viven más de 400 personas, entre niños, adultos y personas mayores. Esta dimensión poblacional revela la magnitud del impacto social de las fugas de agua en el sector. La sobrecarga financiera no solo afectaba a las familias vulnerables, sino que también generaba un clima de frustración y desconfianza hacia las instituciones responsables del servicio. La labor del comité vecinal ha sido fundamental para canalizar las demandas de los residentes y articular la expectativa de una solución integral que trascienda la simple reposición de tuberías y pase a incluir la rehabilitación de cada departamento.

Próximos pasos y proyecciones

Para continuar con las mejoras, el Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) deberá gestionar recursos destinados a las reparaciones interiores, mediante el mecanismo de asignación directa del Decreto Supremo N.º 27. Esta etapa complementaria es indispensable para que cada familia reciba la atención que merece dentro de su propia vivienda. A su vez, la fecha de finalización programada para el 19 de abril de 2027 establece un plazo realista que permite al Gobierno Regional de Atacama alinear la ejecución de las obras con la planificación institucional vigente. El éxito de esta iniciativa dependerá de la coordinación entre la autoridad regional, el Serviu y la junta de vecinos, garantizando que cada fase se ejecute dentro del cronograma y que los fondos asignados sean utilizados de manera transparente y eficiente. Este proyecto representa un paso significativo para revertir décadas de estrés hídrico en uno de los sectores urbanos más afectados de la capital regional.