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ELT de Atacama avanza: casi 500 segmentos de su espejo gigante ya están en Chile

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El telescopio gigante de Atacama continúa tomando forma pieza a pieza. Según un anuncio reciente del Observatorio Europeo Austral (ESO), casi 500 de los 931 segmentos que compondrán el espejo principal del Extremely Large Telescope (ELT) ya llegaron a la Instalación Técnica del ELT en Paranal, en la Región de Antofagasta. La estructura, que se construye en la cima del cerro Armazones a más de 3.000 metros de altura, se prepara para convertirse en el telescopio óptico más grande del planeta y comenzar a observar a fines de 2030.

La noticia marca un hito en la construcción de este ambicioso proyecto científico, que busca estudiar las atmósferas de planetas rocosos alrededor de otras estrellas, observar las primeras galaxias del universo y poner a prueba si las constantes de la física han cambiado a lo largo del tiempo cósmico. La elección del desierto de Atacama no es casual: sus cielos despejados, la extrema sequedad del aire y la estabilidad atmosférica lo convierten en una ventana privilegiada para la astronomía mundial.

El telescopio gigante de Atacama y su espejo revolucionario

El corazón del ELT es un espejo principal de 39 metros de diámetro, denominado M1. Fabricar una pieza de vidrio de ese tamaño es imposible, por lo que se optó por una solución modular: 798 segmentos hexagonales que, alineados con extrema precisión, funcionan como una única superficie reflectante. A ellos se suman 133 piezas de reserva, totalizando 931 segmentos. La razón de estas piezas adicionales es práctica: el recubrimiento reflectante se desgasta con el tiempo y, cuando el telescopio esté operando, será necesario retirar dos segmentos al día para volver a recubrirlos. Gracias a las piezas extra, el espejo nunca quedará incompleto.

Cada segmento recorre media Europa antes de cruzar el Atlántico. El último de ellos acaba de entrar en producción en Francia, mientras que los primeros 500 ya se encuentran almacenados en Paranal, listos para ser integrados. Este avance representa más del 50% del total y acerca al ELT a su fase de ensamblaje final. La logística es compleja: las piezas viajan desde Europa hasta Chile y luego son transportadas hasta la cima del cerro Armazones, donde se ensamblarán con una precisión de nanómetros.

Impacto y proyecciones del telescopio gigante de Atacama

La instalación del ELT en la Región de Antofagasta no solo posiciona a Chile como líder mundial en astronomía, sino que también genera un impacto significativo en la comunidad local y en la economía regional. La construcción y operación del telescopio requiere de personal altamente calificado, lo que fomenta el desarrollo de capacidades técnicas en la zona. Además, la infraestructura asociada, como caminos y suministros de energía, contribuye al desarrollo de la región.

Con casi 500 segmentos ya en Chile, el ELT se prepara para iniciar sus operaciones a fines de 2030. Será entonces cuando el cielo de Atacama vuelva a ser testigo de un salto cualitativo en el conocimiento humano, esta vez de la mano del telescopio óptico más grande jamás construido. La comunidad científica aguarda con expectación los primeros resultados de este gigante que, pieza a pieza, se erige en el desierto más árido del mundo.