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Pentágono autoriza pruebas de arma no letal ‘rayo de calor’ para posible uso en la frontera

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El Pentágono ha autorizado al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) a ensayar un arma no letal conocida informalmente como “rayo de calor”, con miras a un posible despliegue en operaciones en la frontera de Estados Unidos. La información, difundida por la cadena CNN, indica que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, emitió el permiso mediante un memorando firmado el mes pasado. El dispositivo dirige un haz de ondas electromagnéticas que, sin causar daños permanentes, provoca una sensación dolorosa de quemadura al entrar en contacto con la piel.

La autorización se produce en un contexto de creciente militarización del control fronterizo en Estados Unidos, donde el gobierno ha impulsado medidas para reforzar la seguridad en la frontera sur. El uso de tecnologías no letales ha sido objeto de debate por organizaciones de derechos humanos, que advierten sobre los riesgos de su aplicación en población civil, especialmente en contextos de migración. El “rayo de calor” —cuyo nombre técnico no ha sido especificado en la información disponible— se suma a otros dispositivos como gases lacrimógenos y balas de goma, aunque su naturaleza electromagnética plantea interrogantes sobre sus efectos a largo plazo.

El memorando de Hegseth y el rol del Pentágono en la frontera

De acuerdo con CNN, el memorando firmado por Pete Hegseth autoriza al DHS a realizar pruebas con el arma no letal, lo que implica una colaboración entre el Departamento de Defensa y la agencia de seguridad interior. El Pentágono no ha emitido declaraciones públicas adicionales sobre el contenido del documento ni sobre los plazos o condiciones de las pruebas. La cadena estadounidense tampoco precisó si el ensayo se llevará a cabo en instalaciones militares o en zonas fronterizas específicas.

El secretario de Defensa ha sido una figura controvertida desde su nominación, y su decisión de facilitar el uso de esta tecnología podría intensificar el escrutinio sobre la estrategia de seguridad fronteriza. El “rayo de calor” es un término informal que alude a dispositivos de ondas electromagnéticas de alta frecuencia, similares a los utilizados por algunas fuerzas armadas para dispersar multitudes. Su efecto se basa en la estimulación de los receptores nerviosos de la piel, lo que genera una sensación de ardor sin quemadura real, aunque puede provocar dolor intenso y marcas temporales.

Impacto y proyecciones: derechos humanos y uso de armas no letales

La posible implementación de este tipo de armas en la frontera ha generado preocupación entre defensores de los derechos humanos, quienes sostienen que su uso en áreas con presencia de migrantes y solicitantes de asilo podría constituir un trato cruel o degradante. Organizaciones como Amnistía Internacional han cuestionado en el pasado la experimentación con tecnologías no letales en contextos de control migratorio, señalando que su despliegue masivo puede tener consecuencias imprevisibles, especialmente en personas vulnerables.

Hasta el momento, no se ha informado sobre el número de dispositivos que se probarán, la duración de los ensayos ni las medidas de supervisión que se aplicarán. Tampoco se ha detallado si el Congreso de Estados Unidos ha sido notificado o si existen restricciones legales para el uso de estas armas en territorio nacional. La autorización del Pentágono se conoce en un momento en que la frontera entre Estados Unidos y México sigue siendo un punto crítico de la política migratoria, y cualquier innovación tecnológica en ese ámbito será observada de cerca por legisladores y grupos civiles.

En tanto, el Departamento de Seguridad Nacional no ha confirmado oficialmente la fecha de inicio de las pruebas ni los lugares donde se realizarán. La información divulgada por CNN se basa en fuentes anónimas, y ni el Pentágono ni la Casa Blanca han emitido comunicados al respecto. Se espera que en los próximos días surjan nuevos detalles sobre el alcance de esta autorización y su eventual impacto en las operaciones fronterizas.