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El himno chileno ‘El pueblo unido jamás será vencido’ resuena nuevamente en las calles de París




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El emblemático himno chileno ‘El pueblo unido jamás será vencido’ volvió a entonarse con fuerza en el escenario internacional, esta vez en el corazón de París, donde la Orchestre du Nouveau Monde interpretó la obra a los pies del palacio municipal Hôtel de Ville en medio de recientes movilizaciones sociales. La pieza musical, creada originalmente en los convulsos meses previos al golpe de Estado de 1973 en Chile, demuestra una vez más su vigencia transfraternal y su capacidad para trascender fronteras geográficas e idiomáticas, convirtiéndose en un lenguaje universal de resistencia política y reivindicación ciudadana.

La historia de esta poderosa composición se remonta a julio de 1973, cuando la reconocida agrupación Quilapayún la interpretó por primera vez frente al Palacio de La Moneda en respaldo al gobierno del presidente Salvador Allende, durante una marcha organizada por mujeres allendistas. Los músicos debieron leer las estrofas directamente desde un papel debido a la reciente creación de la obra. Tras el quiebre institucional y la dictadura cívico-militar que sobrevino, su autor, el compositor Sergio Ortega, partió al exilio en Francia, nación donde residió hasta su fallecimiento en 2003, dejando un legado cultural indeleble que encontró en suelo europeo un segundo hogar político.

Un símbolo global de protesta que cruza fronteras

No es la primera ocasión en que la capital francesa adopta el himno chileno como propio durante momentos de alta tensión sociopolítica. A finales de 2018, en plena revuelta de los denominados ‘chalecos amarillos’ —quienes protestaban contra la administración del presidente Emmanuel Macron debido al incremento en el costo de la vida y las políticas fiscales—, las notas y consignas de la obra de Ortega volvieron a escucharse en las avenidas parisinas. Este fenómeno subraya cómo la música nacida de la realidad chilena se ha integrado firmemente en el repertorio de los movimientos contestatarios a nivel mundial.

La reinterpretación por parte de la Orchestre du Nouveau Monde refleja el profundo impacto de la cultura chilena en el exterior y cómo las expresiones artísticas gestadas en momentos de profunda polarización nacional logran conmover a las nuevas generaciones de músicos en Europa. Para los analistas culturales, la permanencia de la obra en el tiempo responde a la universalidad de su mensaje, el cual articula de manera directa la exigencia de dignidad, justicia social y la convicción en la organización colectiva frente a las crisis contemporáneas.

Proyecciones y el legado eterno de Sergio Ortega

A más de medio siglo de su primera ejecución frente a la casa de gobierno en Santiago, ‘El pueblo unido jamás será vencido’ sigue consolidándose como uno de los legados musicales más importantes de la historia contemporánea de Chile. La continuidad de su uso en escenarios internacionales como Francia demuestra que la memoria artística y los ideales de justicia social impulsados durante el periodo de la Unidad Popular continúan inspirando expresiones de solidaridad y lucha en todo el planeta.

De esta forma, la música de Sergio Ortega trasciende su contexto original para erigirse como patrimonio cultural de la humanidad, recordando que los clamores por equidad y participación ciudadana resuenan con igual intensidad tanto en América Latina como en el viejo continente, manteniendo viva la llama de la historia a través de las cuerdas y las voces de nuevas generaciones.