El senador independiente Rojo Edwards ha manifestado una dura crítica hacia la gestión del Segundo Piso de La Moneda, señalando que la instancia requiere una urgente reformulación y rediseño debido a los retrasos en la tramitación del proyecto de ley que busca regular los sistemas de inteligencia artificial en el país. El legislador, quien preside la Comisión de Desafíos del Futuro, Ciencia, Tecnología e Innovación del Senado, acusó que las discrepancias internas entre diversas reparticiones gubernamentales han estancado una iniciativa que el Ejecutivo prometió ingresar formalmente desde el pasado mes de abril.
Este conflicto legislativo se enmarca en un contexto de creciente preocupación por la gobernanza digital en Chile. La iniciativa, que pretende establecer un marco ético y técnico para el despliegue de tecnologías emergentes, ha enfrentado diversas etapas de revisión donde, según lo expuesto por el parlamentario, la intervención de equipos asesores de la Presidencia, junto a reparos de la Segpres y el Ministerio de Hacienda, han impedido el avance fluido de la propuesta. La situación ha generado molestia en la comisión, la cual incluso organizó seminarios técnicos esperando una indicación sustitutiva que, hasta la fecha, no ha sido presentada oficialmente.
Críticas al Segundo Piso y la regulación de inteligencia artificial
Durante la sesión legislativa, Edwards fue enfático al señalar que la disfuncionalidad en la toma de decisiones dentro del equipo asesor presidencial está afectando la agenda legislativa. “Lo que debemos hacer es reformular y rediseñar el Segundo Piso”, sostuvo el senador, argumentando que la actual estructura de coordinación está trabando proyectos estratégicos para el desarrollo tecnológico nacional. Según los antecedentes, la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, habría intentado liderar una reformulación del texto, pero sus esfuerzos se vieron frustrados por las objeciones jurídicas y políticas surgidas desde el entorno directo del Palacio de Gobierno.
A pesar de las dificultades administrativas, la Comisión de Desafíos del Futuro, Ciencia, Tecnología e Innovación logró un avance significativo al aprobar por unanimidad la idea de legislar el proyecto de inteligencia artificial. Este paso permite que la iniciativa sea discutida próximamente en la Sala del Senado, marcando un hito en el proceso legislativo a pesar de las críticas cruzadas sobre la gestión del Ejecutivo. La falta de una indicación sustitutiva clara, sin embargo, sigue siendo un punto de fricción que podría complicar las votaciones en las etapas venideras si no existe un acuerdo político previo.
Proyecciones y el futuro de la agenda digital
El impacto de esta demora no solo se traduce en un retraso técnico, sino que también pone de relieve la tensión existente entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo en temas de alta complejidad técnica. La comunidad científica y los sectores tecnológicos nacionales observan con atención este proceso, dado que la regulación de la inteligencia artificial es considerada fundamental para la competitividad y seguridad jurídica del país. La falta de consenso interno en La Moneda podría derivar en una tramitación más lenta de lo esperado, afectando los plazos que el propio Gobierno se había autoimpuesto a principios de año.
De cara a los próximos meses, la Sala del Senado deberá enfrentar el debate sobre la normativa, mientras el Ejecutivo se ve presionado a resolver las diferencias internas que han frenado el avance del proyecto. La capacidad del Gobierno para alinear a sus ministerios y a su equipo asesor será determinante para que la futura ley de inteligencia artificial logre un consenso transversal, evitando que las disputas administrativas sigan postergando una regulación necesaria para el Chile del futuro.









