Una periodista chilena recibió durante una transmisión en vivo en televisión un mensaje de odio extremo, consistente en una amenaza directa de muerte, que indignó al medio de comunicación donde labora y generó la inmediata determinación de presentar las respectivas denuncias legales correspondientes.
El programa denominado La voz de los que sobran, perteneciente a BioBioChile, se ha constituido como espacio de denuncia social y defensa de la libertad de expresión en el territorio chileno, contando con figuras relevantes como la periodista Alejandra Valle, quien fungió como rostro principal de la emisión televisiva en cuestión. El episodio se vivió con la gravedad inherente a situaciones de acoso y hostigamiento contra profesionales de la comunicación, quienes exigen respeto por su labor informativa.
La amenaza y la reacción del equipo periodístico
Durante la transmisión matutina del martes, el periodista Rodrigo Herrera fue quien hizo pública la compleja situación vivida por Valle, revelando que la amenaza de muerte provenía de un usuario identificado en redes sociales con el nombre de Thel Chilote Pérez. El mensajero escribió textualmente: «esta perra sinvergüenza, asquerosa, hay que matarla».
Herrera expresó su postura de manera contundente y firme: «Esto es de la máxima gravedad y lo vamos a tomar como tal», y agregó que el responsable será llevado hasta últimas instancias legales, indicando que el caso ya fue investigado y que se cuenta con la identidad del autor del mensaje. «Acá tenemos a una persona con su nombre. Y esto fue en el vivo. El Chilote Pérez tiene rostro, nosotros ya lo investigamos, ya dimos con él. Esta amenaza de muerte la vamos a llevar hasta las últimas consecuencias. Vamos a ir a Fiscalía y la Ale se va a defender», sostuvo el periodista.
El vocero del canal aclaró asimismo que se traspasaba una línea que no tolerarían: «aquí se traspasa una línea que no vamos a tolerar», lo que refleja la postura institucional del medio ante el ataque vertido contra su personal.
Declaraciones de Alejandra Valle y el contexto de acoso previo
Alejandra Valle respondió con contundencia y valentía a la amenaza recibida, declarando: «yo creo que ya basta de esto, basta de este amedrentamiento. Yo no me voy a callar. No me van a silenciar, no nos van a silenciar, porque mi voz también es la de ustedes. Y no lo van a lograr».
La periodista reconoció que el miedo existe, pero no se amedrenta: «Confieso que me da más miedo caminar en la calle, lo confieso. Pero también sé que hay muchas personas que me apoyan, muchas personas que nos apoyan. Y estas personas que tienen este pensamiento perverso, que quieren desaparecer a los que no piensan como ellos, sepan que sus amenazas no nos silenciarán. Porque no es la primera amenaza que recibo, quizás sí una tan directa de muerte, lo debo decir».
Valle también hizo un llamado a la comunidad para que se solidarice con ella y con otros colegas periodísticos que han padecido situaciones similares de acoso: «no me parece, porque este pensamiento de ultraderecha que genera odio en una sociedad que ya está tan cansada del odio, ¿sabes qué? Te lo devuelvo con amor», sentenció la comunicadora.
El caso se suma a una larga lista de episodios de hostigamiento y agresiones verbales contra periodistas en el país, situación que preocupa a organismos de defensa de la libertad de prensa y a la sociedad civil en su conjunto, quienes reclaman mayor protección y sanción efectiva para quienes ejercen su derecho a la información.









