La conectividad ya se constituye como una pieza esencial de la atención sanitaria, ya que cada diagnóstico depende de historias clínicas digitales, pruebas almacenadas en la nube y sistemas que conectan hospitales y especialistas en tiempo real. Vodafone Empresas colabora con organizaciones como ASISA para mantener operativos sus servicios, incluso cuando las circunstancias ponen a prueba toda la infraestructura.
La importancia de las redes de comunicaciones se hace evidente cuando algo falla: una interrupción puede impedir el acceso a pruebas diagnósticas, dificultar la coordinación entre equipos médicos o obligar a cancelar intervenciones. La transformación digital de la sanidad requiere redes capaces de mover grandes volúmenes de información de forma segura, ágil y sin interrupciones, lo que ha impulsado la adopción de tecnologías como el 5G, la inteligencia artificial y la nube en entornos sanitarios complejos.
El papel de Vodafone Empresas en la digitalización sanitaria
Para dar respuesta a estas necesidades, Vodafone Empresas combina conectividad fija y móvil, soluciones IoT, redes privadas, capacidades de edge computing y servicios en la nube. José Antonio Martínez, Director de Cuentas Estratégicas de Vodafone Empresas, señala que el 5G ha ampliado las capacidades de conexión, el ancho de banda y la disponibilidad de las comunicaciones, facilitando el acceso en tiempo real a imágenes médicas de gran tamaño como las resonancias magnéticas, que antes se entregaban en soportes físicos. A ello se suman la inteligencia artificial, que empieza a impulsar la modernización de procesos y servicios sanitarios, y la nube, que permite centralizar sistemas y garantizar que los profesionales autorizados accedan a la información de forma rápida y segura desde distintos centros.
Con más de 3,5 millones de asegurados y una red de hospitales, clínicas, centros médicos y oficinas repartidos por toda España, ASISA depende de una infraestructura digital que debe funcionar de forma ininterrumpida. Vodafone ha desplegado una red corporativa inteligente SD-WAN, renovado las redes locales de comunicación y reforzado la infraestructura WiFi de la compañía, dotando a la organización de una arquitectura más robusta capaz de responder a las exigencias de una actividad asistencial cada vez más digitalizada.
La experiencia de ASISA durante la crisis de 2025
«Buscábamos entrar en el siglo XXI como merecía nuestra actividad y aprovechar todas las posibilidades que ofrecían los avances tecnológicos», aclara José Pereira, director de Medios de ASISA. La rapidez de las comunicaciones es determinante para la toma de decisiones: «Si las señales no llegan o no lo hacen con agilidad, las decisiones no se toman a tiempo, se toman mal o ni siquiera se dispone de la información necesaria para tomarlas». Las consecuencias pueden traducirse en retrasos en consultas y pruebas, dificultades para acceder a información clínica crítica y mayores riesgos para la seguridad de los datos.
El apagón eléctrico de 2025 evidenció hasta qué punto las infraestructuras esenciales están interconectadas. «Existe una estrecha relación entre el sistema eléctrico, las telecomunicaciones y el sistema asistencial», puntualiza Martínez. Por aquel entonces, ASISA ya contaba con la infraestructura de Vodafone. «Mantener la conectividad fue un alivio y nos permitió seguir operando en un momento especialmente complejo», recuerda Pereira. Vodafone logró mantener operativa su red móvil durante más tiempo gracias a una combinación de planificación previa, capacidad de respaldo y protocolos de emergencia, priorizando servicios esenciales como clientes estratégicos y organizaciones de misión crítica, incluyendo a ASISA.
IA soberana y proyecciones futuras
La IA abre nuevas posibilidades para la sanidad, desde el apoyo al análisis clínico hasta la personalización de la atención al paciente, pero su adopción plantea desafíos como la protección de datos, la fiabilidad de las respuestas y el coste asociado a un uso intensivo. José Pereira remarca que «la IA puede ampliar la información disponible para el médico, pero las decisiones clínicas deben seguir apoyándose en su criterio profesional y en las circunstancias personales, sociales y médicas de cada paciente». Martínez coincide en que el coste puede convertirse en uno de los principales frenos a su implantación, por lo que Vodafone apuesta por lo que denomina IA soberana: modelos que se ejecutan en la propia infraestructura de las organizaciones, reduciendo la dependencia de servicios externos y permitiendo una gestión más previsible de los recursos.









