El Ministerio de Transportes de España ha resuelto reducir la circulación de trenes en la línea Madrid-Sevilla como medida urgente para ampliar la separación entre convoyes, a la espera de que entre en funcionamiento el sistema de seguridad ERTMS en reemplazo del antiguo LZB, lo que se prevé ocurra en las primeras semanas de 2027. La decisión fue adoptada tras el accidente ferroviario ocurrido el miércoles 28 de octubre en Urda (Toledo), y forma parte de un conjunto de iniciativas que el titular de la cartera, Óscar Puente, presentará este martes al Consejo de Ministros para garantizar la fiabilidad del sistema ferroviario español.
La medida afecta exclusivamente al denominado Corredor Sur y busca incrementar los márgenes de seguridad mientras se completa la migración tecnológica en la red de alta velocidad. El sistema ERTMS (European Rail Traffic Management System) es un estándar europeo de control y señalización que permite una supervisión más precisa de la velocidad y posición de los trenes, en comparación con el LZB, tecnología más antigua aún operativa en algunos tramos. La transición hacia ERTMS ha sido un proceso gradual en España, y su implementación completa en el corredor Madrid-Sevilla se considera clave para elevar los estándares de seguridad.
Medidas complementarias en centros de control y protocolos de seguridad
Junto con la reducción de frecuencias, el paquete anunciado incluye la incorporación de nuevas tecnologías en los centros de control del tráfico de Adif, modificaciones en los protocolos de control y seguridad, y mejoras en las condiciones laborales del personal que se desempeña en la veintena de centros de control distribuidos entre la red convencional y la de alta velocidad. Estas acciones apuntan a reforzar la supervisión humana y técnica del sistema, luego de que el siniestro de Urda pusiera en evidencia posibles fallas en la coordinación operativa.
El ministro Óscar Puente comparecerá este martes a las 17:00 horas ante el Congreso de los Diputados para explicar las circunstancias que rodearon la tragedia y detallar el alcance de las medidas adoptadas. Se espera que en su intervención entregue pormenores sobre los plazos de implementación del ERTMS, el costo asociado a la reducción de servicios y las eventuales compensaciones para los usuarios afectados por la disminución de frecuencias en el corredor Madrid-Sevilla.
Impacto en la conectividad y desafíos pendientes
La reducción de circulaciones en el Corredor Sur podría generar efectos en la conectividad entre la capital española y Andalucía, una de las rutas ferroviarias de mayor demanda. Si bien las autoridades no han precisado el número exacto de trenes que se suprimirán ni la duración estimada de la medida, se anticipa que los ajustes se mantendrán hasta que el ERTMS esté plenamente operativo, lo que podría extenderse por varios meses. La cartera de Transportes ha enfatizado que la prioridad es la seguridad de los pasajeros y la fiabilidad del sistema, por sobre la velocidad de los trayectos.
El accidente de Urda ha reabierto el debate sobre la modernización de la infraestructura ferroviaria española y la necesidad de acelerar la adopción de tecnologías de señalización más avanzadas. Mientras el Gobierno enfrenta la presión política por lo ocurrido, las medidas anunciadas buscan transmitir una señal de control y prevención. El seguimiento de la comparecencia de Puente en el Congreso y la evolución de la implementación del ERTMS serán determinantes para evaluar la efectividad de las respuestas adoptadas y restaurar la confianza en el servicio ferroviario.









