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La Superintendencia del Medio Ambiente (SEA) emitió una resolución que permite a Google avanzar con la construcción de su data center en Cerrillos sin necesidad de ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Esta decisión administrativa confirma que la infraestructura tecnológica, valorada en aproximadamente US$200 millones, no está sujeta a los estudios de impacto ambiental tradicionales que rigen para otros grandes proyectos industriales en el territorio nacional, lo que ha marcado un precedente significativo en la regulación de la economía digital en Chile.
El proyecto se emplazará en la comuna de Cerrillos, en la Región Metropolitana, una zona que ha experimentado un crecimiento urbano acelerado en las últimas décadas. La exención de la evaluación ambiental se fundamenta en la naturaleza de la actividad, ya que los centros de datos, aunque consumen grandes cantidades de energía y agua para sistemas de refrigeración, no emiten directamente los contaminantes atmosféricos o residuos sólidos que suelen ser el foco de las evaluaciones ambientales en el país. No obstante, esta distinción técnica ha generado un intenso debate entre expertos en medio ambiente y organizaciones sociales, quienes cuestionan si el marco legal actual es suficiente para abordar el impacto hídrico y energético de estas nuevas infraestructuras tecnológicas.
El debate regulatorio sobre el data center en Cerrillos
Fuentes del sector tecnológico han señalado que esta resolución agiliza los plazos de implementación de la infraestructura, permitiendo a Google cumplir con sus objetivos de expansión en la región. Por su parte, voceros de organizaciones ambientalistas han expresado su preocupación por la falta de una evaluación integral que considere el consumo de recursos naturales, especialmente el agua, un recurso crítico en muchas zonas de Chile. La SEA ha reiterado que su fallo se ajusta estrictamente a la ley vigente, la cual no clasifica a los centros de datos como actividades con impacto ambiental directo que requiera la tramitación completa del SEIA, aunque sí están sujetos a otras fiscalizaciones sectoriales.
Los datos técnicos del proyecto indican que el data center en Cerrillos contará con sistemas de eficiencia energética de última generación, diseñados para minimizar la huella de carbono y optimizar el uso de recursos. La inversión de US$200 millones representa una apuesta estratégica de la compañía por posicionar a Chile como un hub tecnológico en Sudamérica. Sin embargo, el costo energético y hídrico de mantener estas instalaciones operativas las 24 horas del día sigue siendo un punto focal de discusión, dado que la demanda de electricidad puede aumentar significativamente en la red local, impactando en la estabilidad del suministro eléctrico de la zona.
Impacto y proyecciones del data center en Cerrillos
La construcción de esta infraestructura traerá consigo la generación de empleos directos e indirectos en la comuna de Cerrillos y la Región Metropolitana, tanto durante la fase de construcción como en la etapa de operación. Se espera que el proyecto impulse el desarrollo de servicios tecnológicos asociados y fortalezca la conectividad digital de la zona. No obstante, la comunidad local deberá estar atenta a los posibles efectos secundarios, como el aumento del tráfico vehicular durante la obra y la presión sobre los servicios básicos, que podrían verse afectados por el crecimiento poblacional asociado a la llegada de nuevos trabajadores.
En el mediano plazo, esta resolución de la SEA podría sentar un precedente para otros proyectos de centros de datos que se planean en el país. La discusión sobre la necesidad de actualizar la legislación ambiental para incluir específicamente a la infraestructura digital como un sector de alto consumo de recursos podría ganar fuerza en el Congreso Nacional. Mientras tanto, Google continúa con los trámites administrativos para iniciar las obras, con la expectativa de que el data center en Cerrillos esté operativo en los próximos años, consolidando a Chile como un actor relevante en la economía digital global.
















