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Detectives de la Brigada Investigadora de Robos (BIRO) Metropolitana Oriente de la Policía de Investigaciones (PDI) desarticularon una banda que cometía robos con violencia en viviendas del sector oriente de Santiago, tras el asalto a un domicilio en Lo Barnechea ocurrido en agosto de 2026. En aquella ocasión, tres sujetos irrumpieron en la propiedad, intimidaron a los residentes con armas de fuego, maniataron a los integrantes de la familia —incluidos menores de edad— y huyeron con diversas especies de valor y el vehículo familiar. La detención de los tres implicados se concretó el viernes 16 de octubre tras una investigación que combinó análisis criminal, revisión de cámaras de seguridad y levantamiento de evidencia biológica.
El modus operandi de la banda incluía el uso de redes sociales para exhibir los objetos robados, lo que constituye una agravante desde la perspectiva investigativa y un factor de revictimización para las familias afectadas. La PDI calificó el caso como un robo con violencia de alta connotación, dado que los delincuentes retuvieron a sus víctimas, entre ellas niños, para facilitar la sustracción. Este tipo de ilícitos ha generado preocupación en comunas del sector oriente de la capital, donde la sensación de inseguridad ha aumentado en los últimos años.
Investigación y evidencia biológica: claves para identificar a la banda
El subprefecto Rubén Plaza, jefe de la BIRO Oriente, explicó que la identificación de los antisociales fue posible gracias a un minucioso trabajo de análisis criminal. “Tres sujetos ingresan a un domicilio e intimidan a las víctimas con armas y posteriormente para poder ejecutar el delito amarran a sus víctimas, incluyendo a sus hijos menores de edad”, relató el oficial. Agregó que “luego de eso sustraen diversas especies, el vehículo también y huyen en dirección desconocida hacia el sector sur de la capital”.
El subprefecto Plaza detalló que, además de la evidencia biológica levantada en el sitio del suceso, el equipo realizó análisis de cámaras de seguridad, vigilancia y seguimiento para ubicar a los involucrados. “No obstante nosotros a través del trabajo de sitio suceso y trabajo investigativo logramos acreditar la participación de la banda completa, de los tres, y procedimos a su detención hace unos pocos días”, afirmó. La coordinación con la fiscalía y los tribunales permitió solicitar y ejecutar las órdenes de detención correspondientes.
Allanamientos y incautación de más de $15 millones
Con los antecedentes recabados, el pasado viernes 16 de octubre los detectives cumplieron tres órdenes de entrada y registro en las comunas de San Joaquín, La Pintana y la población José María Caro de Lo Espejo. En el operativo se logró la captura de la totalidad de los involucrados: tres ciudadanos chilenos, dos adultos con antecedentes policiales por robos violentos y un menor de edad sin antecedentes. Durante el procedimiento se incautaron $15.700.000 en efectivo, placas patentes, teléfonos celulares, llaves de automóviles, un reloj, joyas y diversas especies vinculadas al delito.
El subprefecto Plaza precisó que “son tres sujetos, dos mayores de edad, uno menor de edad, de los cuales los dos mayores de edad tenían antecedentes policiales de detención por hechos de similares características”. La banda operaba en el sector oriente de Santiago, pero residía en comunas del sur de la capital, lo que evidencia un desplazamiento territorial para cometer los ilícitos y dificultar la persecución penal.
Impacto en la comunidad y desafíos en materia de seguridad
La desarticulación de esta banda representa un golpe significativo a los robos con violencia en viviendas, un delito que ha afectado a familias de Lo Barnechea y otras comunas del sector oriente. La retención de menores de edad durante los asaltos ha generado especial alarma entre los vecinos, quienes han demandado mayores medidas de prevención y respuesta policial. Las autoridades han reiterado la importancia de denunciar este tipo de hechos y de colaborar con la justicia para identificar a los responsables.
Los tres detenidos quedaron a disposición del Ministerio Público y serán formalizados en los próximos días por los delitos de robo con violencia e intimidación. La PDI continúa investigando posibles vínculos de la banda con otros asaltos en la zona, mientras se espera que el sistema judicial determine las medidas cautelares correspondientes. El caso también pone de relieve la necesidad de fortalecer la coordinación entre las policías y las comunidades para prevenir este tipo de ilícitos y proteger a las familias.
















