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Paris Jackson acusa al gestor del legado de Michael Jackson de incompetente y de intentar apropiarse de 100 millones de dólares

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La disputa por el legado de Michael Jackson sumó un nuevo y tenso capítulo este jueves, cuando Paris Jackson, hija del fallecido Rey del Pop, acusó públicamente al administrador del patrimonio de su padre de actuar con incompetencia y de intentar apropiarse de al menos 100 millones de dólares. La joven de 28 años, quien ha mantenido un perfil mediático intermitente pero una firme defensa de los intereses familiares, anunció que llevará el caso a los tribunales y que buscará reducir la remuneración económica que percibe el gestor del legado. La arremetida, dada a conocer a través de medios internacionales, apunta directamente a la cúpula que administra una de las herencias artísticas más cuantiosas del planeta.

El conflicto no es nuevo. Desde la muerte de Michael Jackson en 2009, el patrimonio del artista ha sido gestionado por un equipo de albaceas designados judicialmente, quienes han supervisado la explotación comercial de su catálogo musical, sus derechos de imagen y una serie de proyectos post mortem que han generado ingresos millonarios. Sin embargo, la relación entre los herederos —Paris, Prince y Blanket— y los administradores se ha ido deteriorando con los años, especialmente a medida que los hijos alcanzan la mayoría de edad y reclaman un mayor control sobre las decisiones que afectan su futuro financiero. La arremetida de Paris se enmarca en ese pulso por la autonomía y la transparencia en la gestión.

La acusación de Paris Jackson contra el gestor del legado

Según trascendió, Paris Jackson sostiene que el administrador del legado ha incumplido sus obligaciones fiduciarias y que su gestión ha priorizado el lucro personal por sobre los intereses de los beneficiarios. La acusación de intentar apropiarse de 100 millones de dólares se refiere, al parecer, a honorarios excesivos y a una serie de transacciones cuestionadas que habrían mermado el patrimonio familiar. “Basta de cortinas de humo”, habría sentenciado la joven, según recogió el medio El País Chile, en un llamado a que los tribunales pongan fin a lo que considera una opacidad prolongada. La frase, breve pero categórica, resume su frustración ante lo que percibe como una administración que no rinde cuentas claras.

La ofensiva legal de Paris no solo busca una reducción de la remuneración del gestor, sino también que se revise la totalidad de su desempeño. Fuentes cercanas al caso indican que la joven artista ha reunido documentación y testimonios para respaldar su acusación, y que espera que un juez evalúe si el administrador ha actuado con la diligencia debida. El monto de 100 millones de dólares, aunque no ha sido desglosado públicamente, da cuenta de la magnitud de los recursos en juego y de la desconfianza que se ha instalado entre las partes. Para Paris, la disputa no es solo económica: se trata de proteger la memoria y el trabajo de su padre frente a lo que considera una gestión negligente.

Impacto en la comunidad y proyecciones del litigio

La noticia ha tenido una amplia repercusión mediática internacional, especialmente entre los seguidores de Michael Jackson y en el ámbito del entretenimiento, donde el legado del artista sigue siendo una fuente inagotable de ingresos y de controversias. En Chile, medios como El País Chile han dado cobertura al caso, reflejando el interés que despierta la familia Jackson y las batallas judiciales que rodean su fortuna. Para la comunidad de fans, la acusación de Paris reaviva el debate sobre quién debe administrar el patrimonio de una figura cultural de dimensión global y si los herederos tienen derecho a intervenir en decisiones que los afectan directamente.

Se espera que en las próximas semanas los tribunales de Estados Unidos acojan la solicitud de Paris Jackson y fijen una audiencia para revisar la conducta del administrador. De prosperar, la acción podría sentar un precedente sobre la fiscalización de los legados de artistas fallecidos y sobre los límites de la remuneración de los albaceas. Mientras tanto, la joven ha dejado claro que no piensa ceder: su objetivo es que la gestión del legado de su padre se rija por criterios de transparencia y eficiencia, y que los beneficios lleguen íntegramente a los herederos. La disputa, lejos de resolverse, amenaza con extenderse y con exponer nuevos detalles sobre el manejo de una de las fortunas más codiciadas del espectáculo.