El Ministerio de Minería emitió este lunes una instrucción preventiva para que empresas, productores y trabajadores de la gran, mediana y pequeña minería suspendan oportunamente sus faenas y trasladen al personal a lugares seguros ante el sistema frontal que afecta a la zona comprendida entre las regiones de Coquimbo y Biobío, donde rige una emergencia climática. La medida busca resguardar la vida de los trabajadores del sector ante las condiciones meteorológicas adversas que se intensificarán en las próximas horas.
La decisión se fundamenta en los antecedentes técnicos proporcionados por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), que advierte que las lluvias pueden provocar aluviones, deslizamientos y caídas de rocas en las zonas precordilleranas. El llamado se concentra en las faenas ubicadas en sectores cordilleranos y precordilleranos, así como en aquellas cercanas a quebradas y cauces, donde el riesgo de crecidas y desprendimientos de material es mayor. La autoridad también pidió evitar los traslados por caminos inestables y mantenerse alejados de cauces y quebradas.
Preocupación especial por la pequeña minería en zonas precordilleranas
La principal preocupación de la autoridad está en la pequeña minería, que opera en sectores apartados y con menor infraestructura de protección. El subsecretario de Minería, Álvaro González, afirmó que “una especial preocupación son los pequeños mineros que trabajan en zonas precordilleranas. A ellos les decimos que -en forma preventiva- suspendan las faenas y desciendan a lugares seguros mientras dure la emergencia”. Agregó que “la prevención y el autocuidado son las herramientas más eficaces para evitar accidentes”.
Para enfrentar el evento, la cartera entregó una serie de lineamientos a los productores. En las faenas, recomendó bajar o trasladar equipos y maquinaria a lugares seguros, y revisar el estado de los caminos de acceso, los botaderos (los depósitos donde se acumula el material estéril que no tiene valor económico), los taludes, las instalaciones y los sistemas de drenaje. En materia de personal, pidió verificar que funcionen las vías de evacuación y los sistemas de comunicación, informar a todos los trabajadores sobre los protocolos de emergencia y reforzar el autocuidado. También llamó a seguir la evolución del clima y las instrucciones del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) y de las autoridades competentes.
Coordinación interinstitucional y llamado a la responsabilidad
El ministerio informó que seguirá monitoreando el sistema frontal junto a los organismos competentes. Ante cualquier emergencia que afecte a una faena, los productores deben comunicarse de inmediato con Senapred para coordinar la respuesta. La instrucción se suma a las medidas adoptadas por otros organismos del Estado para enfrentar el evento climático, que ya ha movilizado recursos en varias regiones del país.
La suspensión de faenas en zonas de riesgo es una medida habitual en la industria minera frente a eventos climáticos extremos, y busca evitar tragedias como las ocurridas en el pasado. Se espera que las condiciones mejoren hacia el miércoles, pero hasta entonces se mantiene la alerta para los trabajadores del sector. El llamado es a priorizar la seguridad y a mantenerse informados a través de los canales oficiales.






