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Fantasilandia traslada su magia a San Bernardo: nuevo parque de 27 hectáreas promete revolucionar la entretención en la Región Metropolitana




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El nuevo Fantasilandia en San Bernardo ya tiene fecha y características definidas. El emblemático parque de diversiones, que por décadas ha funcionado en el Parque O’Higgins, se prepara para dejar su histórica ubicación y trasladarse a la comuna de San Bernardo, en un megaproyecto que busca renovar por completo la entretención en la Región Metropolitana. El anuncio, dado a conocer en las últimas horas, confirma que el recinto se emplazará en el sector de Lo Herrera, con una superficie total de 27 hectáreas, de las cuales alrededor de 18 estarán destinadas directamente a las atracciones y servicios para el público. Esta cifra representa casi el triple de las 6,7 hectáreas que ocupa actualmente en el corazón de Santiago.

La decisión de trasladar el parque responde a la necesidad de expandir y modernizar una oferta de entretención que se ha visto limitada por el espacio disponible en su locación actual. Con casi cinco décadas de historia, Fantasilandia se ha consolidado como uno de los principales destinos de esparcimiento familiar en Chile, pero su crecimiento se ha visto restringido por la imposibilidad de ampliar las instalaciones en el Parque O’Higgins. El nuevo terreno en San Bernardo permitirá no solo replicar las atracciones existentes, sino también incorporar nuevas experiencias, áreas verdes de mayor extensión y estacionamientos con mayor capacidad, mejorando la comodidad de los visitantes.

Un proyecto por etapas: parque acuático y parque temático

El diseño del nuevo Fantasilandia en San Bernardo contempla una ejecución en dos fases para asegurar una apertura gradual y de calidad. La primera etapa consistirá en un parque acuático que incluirá toboganes de última generación, piscinas de olas, zonas de descanso y áreas de gastronomía. Esta sección buscará convertirse en un punto neurálgico para enfrentar las altas temperaturas de la zona sur de Santiago, ofreciendo una alternativa recreativa durante los meses de verano. La segunda etapa comprenderá el traslado e instalación de las icónicas montañas rusas, atracciones familiares y de adrenalina, además de nuevas estructuras diseñadas especialmente para el recinto de San Bernardo, lo que permitirá mantener la esencia del parque original pero con un sello renovado.

Si bien las autoridades del parque no han entregado declaraciones públicas en esta jornada, se espera que en los próximos meses se den a conocer más detalles sobre los plazos de construcción y la inversión asociada. La información disponible indica que el proyecto ya cuenta con los terrenos y que se está trabajando en los permisos sectoriales correspondientes. La magnitud de la obra sugiere que la primera etapa podría estar operativa en un plazo de dos a tres años, aunque se trata de estimaciones preliminares.

Conectividad: un factor clave para el éxito del nuevo recinto

Uno de los aspectos más relevantes para los futuros visitantes será la conectividad. El nuevo recinto se ubicará con acceso directo a la Autopista Central (Ruta 5 Sur), lo que facilitará la llegada en vehículo particular desde diversos puntos de la capital y regiones aledañas. Asimismo, se dispondrá de recorridos y conectividad con el sistema de transporte público de la capital y la red de trenes (EFE Nos), lo que permitirá un traslado expedito desde el centro de Santiago y comunas aledañas como El Bosque, La Pintana, Puente Alto y San Bernardo mismo. Esta infraestructura de transporte será fundamental para asegurar la afluencia de público, especialmente considerando que el parque se encuentra en una zona periférica pero bien conectada.

El impacto en la comunidad de San Bernardo será significativo. La llegada de Fantasilandia no solo generará empleos directos e indirectos durante la construcción y operación, sino que también dinamizará la economía local, atrayendo visitantes de toda la región. Además, se espera que el proyecto impulse el desarrollo de infraestructura complementaria, como servicios gastronómicos y comerciales en los alrededores. Las autoridades comunales han manifestado su apoyo a la iniciativa, aunque hasta el momento no se han pronunciado oficialmente sobre los plazos o condiciones del proyecto.

Con este traslado, Fantasilandia busca no solo mantener su liderazgo en el mercado de parques de diversiones, sino también adaptarse a las nuevas demandas de los visitantes, que buscan experiencias más variadas y espacios de mayor comodidad. La apuesta por un parque acuático y la ampliación de las atracciones mecánicas apuntan a diversificar la oferta y atraer a un público más amplio, incluyendo turistas de otras regiones. Se espera que, una vez operativo, el nuevo complejo se convierta en un polo de entretención de referencia para la zona sur de Santiago y un motor económico para San Bernardo.