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Fantasilandia se traslada a San Bernardo: nuevo complejo de 27 hectáreas transformará la entretención en la Región Metropolitana




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El emblemático parque de diversiones Fantasilandia confirmó su histórica reubicación, dejando atrás su tradicional emplazamiento en el Parque O’Higgins para trasladarse a la comuna de San Bernardo. Esta decisión marca un hito en la historia del entretenimiento de la Región Metropolitana, ya que el nuevo complejo se instalará en el sector de Lo Herrera, sobre un terreno total de 27 hectáreas. De esta superficie, aproximadamente 18 hectáreas estarán dedicadas exclusivamente a las atracciones y servicios para el público, lo que representa casi el triple de la extensión disponible en su antigua locación, que bordeaba las 6,7 hectáreas. Esta ampliación permitirá una distribución más amplia, la incorporación de áreas verdes y la creación de estacionamientos de mayor capacidad, respondiendo a la demanda creciente de visitantes en la zona sur de Santiago.

El proyecto fue diseñado bajo una estrategia de ejecución por fases, con el objetivo de garantizar una apertura gradual y ordenada de las instalaciones. Esta metodología busca minimizar los riesgos operativos y asegurar que cada etapa cumpla con los más altos estándares de seguridad y calidad antes de recibir al público. La elección de San Bernardo no es casual, dado que la comuna ha experimentado un fuerte crecimiento demográfico y urbanístico en los últimos años, convirtiéndose en un nodo estratégico para el desarrollo de infraestructura de ocio y servicios en la periferia sur de la capital.

Fantasilandia San Bernardo: fases de desarrollo y conectividad

La primera etapa del proyecto se centrará en la construcción de un parque acuático de última generación. Esta sección incluirá toboganes de alta tecnología, piscinas de olas, zonas de descanso y una oferta gastronómica integral, buscando posicionarse como el punto neurálgico para enfrentar las altas temperaturas del verano en la zona sur de Santiago. Posteriormente, la segunda etapa contemplará el traslado e instalación de las icónicas montañas rusas, atracciones familiares y de adrenalina, además de nuevas estructuras diseñadas específicamente para el recinto de San Bernardo, lo que renovará por completo la propuesta de entretención del parque.

Un aspecto fundamental para el éxito del nuevo recinto será su conectividad. El complejo contará con acceso directo a la Autopista Central (Ruta 5 Sur), facilitando significativamente la llegada en vehículo particular. Además, se habilitarán recorridos y conexiones directas con el sistema de transporte público de la capital y la red de trenes (EFE Nos), asegurando así la accesibilidad desde el centro de Santiago y las comunas aledañas. Esta integración de transporte es clave para mantener la afluencia de visitantes que históricamente han acudido a Fantasilandia desde distintos puntos de la metrópoli.

Impacto territorial y proyecciones del nuevo parque

El traslado de Fantasilandia a San Bernardo generará un impacto económico significativo en la comuna, atrayendo flujos de visitantes que dinamizarán el comercio local y los servicios de alojamiento y alimentación. La ampliación de la superficie operativa permitirá una experiencia más cómoda y menos saturada para los visitantes, mejorando la calidad del servicio y la seguridad de las instalaciones. Este megaproyecto no solo renueva la oferta de ocio de la Región Metropolitana, sino que también consolida a San Bernardo como un destino de entretenimiento de primer nivel, capaz de competir con otros recintos de la zona central del país.

Aunque las fechas exactas de apertura de cada etapa aún están en definición, el avance de las obras se encuentra en plena marcha. La comunidad de San Bernardo y los habitantes de la Región Metropolitana esperan con interés esta transformación, que promete revitalizar la oferta de entretención familiar y ofrecer una nueva cara a uno de los parques de diversiones más emblemáticos de Chile. El éxito de este proyecto dependerá de la gestión eficiente de la construcción y la capacidad de integrar las nuevas atracciones con la identidad histórica que Fantasilandia ha construido durante décadas.