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El emblemático **Fantasilandia** está a punto de protagonizar uno de los movimientos más significativos en la historia de la entretención chilena, al confirmar su traslado desde el histórico Parque O’Higgins hacia la comuna de San Bernardo, en la Región Metropolitana. Esta relocalización no es simplemente un cambio de coordenadas geográficas, sino una transformación total de la propuesta del recinto, que busca renovar su oferta para los visitantes de la capital y sus alrededores. El nuevo complejo se emplazará en el sector de Lo Herrera, un terreno estratégico que permitirá al parque expandir sus operaciones de manera considerable.
El impacto de esta mudanza se evidencia en la superficie disponible: el nuevo recinto contará con 27 hectáreas en total, de las cuales aproximadamente 18 hectáreas estarán destinadas directamente a atracciones, servicios y áreas verdes. Esta extensión representa casi el triple de la superficie que el parque ocupaba en su locación anterior, la cual bordeaba las 6,7 hectáreas. Esta ampliación es crucial para resolver las limitaciones de espacio que afectaban al recinto original, permitiendo una distribución más amplia, estacionamientos de mayor capacidad y zonas de descanso más confortables para las familias que visitan el lugar.
Estrategia de apertura en dos etapas para el nuevo Fantasilandia
La administración del proyecto ha diseñado una ejecución por fases para garantizar una apertura gradual y optimizada de los recursos. La Primera Etapa estará centrada en la construcción de un parque acuático de última generación, que incluirá toboganes de alta tecnología, piscinas de olas y áreas de gastronomía. Esta fase busca posicionarse como el punto neurálgico para capear las altas temperaturas de la zona sur de Santiago, ofreciendo una alternativa de ocio diferenciada durante el verano. Posteriormente, la Segunda Etapa corresponderá al traslado e instalación de las icónicas montañas rusas, atracciones familiares y de adrenalina que han marcado la memoria colectiva de los chilenos, sumando además nuevas estructuras diseñadas específicamente para el recinto de San Bernardo.
Un aspecto determinante para el éxito del nuevo Fantasilandia en San Bernardo será la conectividad y el acceso. El emplazamiento en Lo Herrera ofrece una ventaja logística significativa, ya que cuenta con acceso directo a la Autopista Central (Ruta 5 Sur), facilitando el arribo en vehículo particular desde el sur y centro de la Región Metropolitana. Asimismo, se ha contemplado la integración con el sistema de transporte público de la capital y la red de trenes (EFE Nos), lo que permitirá a los visitantes llegar cómodamente desde el centro de Santiago y comunas aledañas, reduciendo la dependencia del transporte privado y democratizando el acceso a la entretención.
Impacto territorial y proyecciones para la comuna de San Bernardo
La llegada de este megaproyecto a San Bernardo generará un impacto económico y turístico directo en la comuna, que históricamente ha buscado diversificar su matriz productiva y atraer flujos de visitantes. La instalación de un recinto de esta magnitud impulsará la hotelería, la gastronomía y los servicios locales, creando nuevas oportunidades laborales y dinamizando el comercio en el sector de Lo Herrera. Para la Región Metropolitana, este cambio marca el fin de una era en el Parque O’Higgins y el inicio de una nueva etapa donde la entretención familiar se desplaza hacia el sur de la capital, aprovechando las ventajas de espacio y conectividad vial.
Aunque las fechas exactas de inauguración de cada etapa aún se encuentran en fase de planificación final, la confirmación de este traslado consolida a San Bernardo como un nuevo polo de atracción turística en el Gran Santiago. El proyecto no solo busca renovar la infraestructura física, sino también modernizar la experiencia del visitante, asegurando que Fantasilandia siga siendo un referente nacional de la recreación familiar en la próxima década.
















