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Expedición científica chilena zarpa hacia la Fosa de Atacama para estudiar El Niño y la geología del fondo marino




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Una expedición científica que reúne dos investigaciones en paralelo zarpó este lunes 5 de octubre a bordo del buque oceanográfico AGS-61 Cabo de Hornos, de la Armada de Chile, con rumbo a la Fosa de Atacama, en el norte del país. Durante más de tres semanas, dos proyectos de investigación trabajarán de forma simultánea: uno se enfocará en el océano profundo y en los efectos de El Niño, y el otro en la geología del fondo marino frente a Taltal. La iniciativa es ejecutada por el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO), la Universidad de Concepción, la Pontificia Universidad Católica de Chile, en colaboración con el Núcleo Milenio para el Estudio de la Desoxigenación del Pacífico Sur Oriental (DEOXS) y el Centro de Instrumentación Oceanográfica (CIO), con financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y el apoyo de la Armada de Chile.

La Fosa de Atacama es una de las zonas más profundas del océano Pacífico y constituye un laboratorio natural para el estudio de los procesos oceanográficos y geológicos que ocurren en el margen continental chileno. En los últimos años, el IMO ha desplegado el Sistema Integrado de Observación del Océano Profundo (IDOOS), una plataforma que permite obtener datos en tiempo real de las condiciones físicas, químicas y biológicas de las profundidades marinas. Esta nueva campaña busca reinstalar dicho observatorio y ampliar el conocimiento sobre la dinámica del océano profundo en un contexto de cambio climático y de eventos extremos como El Niño.

Objetivo central: reinstalar el observatorio IDOOS en la Fosa de Atacama

El investigador principal del IMO y académico de la Universidad de Concepción, Rubén Escribano, explicó que el objetivo central del viaje es “reinstalar el Sistema Integrado de Observación del Océano Profundo (IDOOS), en lo más profundo de la Fosa de Atacama”, que ya ha sido desplegado con éxito en otras expediciones desde sus inicios en 2023. Según detalló, este observatorio “obtendrá información en tiempo real de las condiciones físicas, químicas y biológicas del océano profundo”. Escribano añadió que “vamos a estudiar las capas superficiales asociadas a la Fosa de Atacama para evaluar el impacto que tenga el fenómeno de El Niño y cómo van a influir en la dinámica del océano profundo”. El científico es además investigador senior en el Núcleo Milenio DEOXS, que estudia la desoxigenación del Pacífico Sur Oriental.

En paralelo, el equipo geofísico liderado por la investigadora postdoctoral del IMO, Valeria Cortés, focalizará su investigación en la Fosa de Atacama frente a las costas de Taltal y la península de Mejillones. La zona corresponde a lo que se conoce como laguna sísmica, es decir, un tramo donde no se han registrado grandes terremotos en mucho tiempo. “Lo que queremos hacer ahora es complementar los estudios que se han hecho antes, que han sido de deformación, de cómo se mueve el suelo marino y cuál es su forma, pero no hemos obtenido estudios de alta resolución de fallas tectónicas y derrumbes en la capa más superficial de los sedimentos que cubren el continente y la fosa”, explicó Cortés. La científica destacó además el carácter inédito del trabajo: “Hay zonas, por ejemplo, que nunca han sido vistas en alta resolución con sonares, y eso es lo que vamos a hacer por primera vez: iluminarlas para poder entenderlas y considerarlas dentro de nuestros modelos regionales”.

Formación de nuevas generaciones y proyecciones de la investigación

La expedición también tiene un componente formativo. Para Valeria Cortés, esta es la primera vez que lidera un grupo geofísico, y el equipo decidió incluir un alto porcentaje de estudiantes con el fin de “darles la experiencia de estar en el buque y que aprendan cómo se obtienen y procesan los datos geofísicos que vamos a utilizar”. Durante la travesía, el IMO compartirá videos cortos en sus redes sociales con el trabajo a bordo y habilitará un formulario para que la comunidad envíe preguntas al equipo científico. Las respuestas se reunirán en un video resumen que se publicará al finalizar el crucero.

Los resultados de esta expedición permitirán avanzar en la comprensión de los efectos de El Niño en el océano profundo y en la caracterización de fallas tectónicas en una zona de laguna sísmica, información clave para la evaluación de riesgos geológicos en el norte de Chile. Asimismo, la reinstalación del observatorio IDOOS contribuirá a mantener una serie de datos continuos sobre las condiciones del océano profundo, lo que fortalece la capacidad científica nacional y la colaboración internacional en el estudio de los océanos. La travesía, que se extenderá por más de tres semanas, marca un nuevo hito en la investigación oceanográfica chilena y reafirma el rol del IMO y de las universidades participantes en la generación de conocimiento sobre el Pacífico Sur Oriental.