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Un artículo publicado por Bloomberg revela que, pese a alcanzar precios récord del cobre, la minería chilena atraviesa una profunda crisis que amenaza con provocar el primer descenso anual de la producción global del metal desde 2017. El titular del análisis señala que el ‘auge del cobre oculta una creciente recesión minera’, un diagnóstico que se sustenta en accidentes fatales, fallas operativas y el impacto de El Niño sobre las operaciones a mayor altitud. Según el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, la industria atraviesa una caída cercana al 7%, situando la extracción nacional en torno a los 5 millones de toneladas —cifra no observada desde 2003—.
El contexto territorial es relevante: Chile concentra más del 20% del suministro global de cobre, y las dificultades que afrontan las grandes faenas del norte —como Escondida, Codelco y Collahuasi— reflejan la magnitud del problema que afecta directamente a la economía regional y a miles de trabajadores del sector. Estos contratiempos han generado dudas sobre la capacidad del sector para recuperar la producción que registra su nivel más bajo en más de dos décadas.
Precios récord del cobre no reflejan la realidad minera
Los precios del cobro han registrado una racha ganadora, con máximos históricos consecutivos cuyo principal motor son las preocupaciones por eventuales arancles por parte de Estados Unidos. Esta presión de los mercados ha motivado la acumulación de inventarios en distintares partes del mundo, lo que ha elevado los ingresos de las empresas productoras sin resolver los problemas estructurales que aquejan las faenas. Sin embargo, Bloomberg remarca que otro factor que ha impulsado los precios es el deterioro operativo en las instalaciones, particularmente en Chile, que concentra más del 20% del suministro global del metal rojo.
En ese context, el medio especializado alerta que la combinación de accidentes con personas fallecidas, condiciones climáticas extremas derivadas de El Niño y errores operativos elevan la probabilidad de que se produzca el primer descenso anual de la producción minera global desde 2017, justo cuando se acplica la demanda de centros de datos y la expansión de redes eléctricas.
El impacto de El Niño y la seguridad laboral en el sector
Uno de los puntos más destacados por Bloomberg es el impacto de El Niño, cuyos efectos en la nieve en zonas de gran altitud amenazan directamente las operaciones mineras. Este fenómeno climático se suma a la petición del Gobierno de considerar la paralización temporal de faenas para proteger la seguridad de los trabajadores, una medida que genera tensiones adicionales en un sector ya golado por la caída de producción.
Cristian Cifuentes, jefe de investigación de CESCO, afirmó a Bloomberg que ‘claramente hay una fuerte influencia del cambio climático y la limitada capacidad de adaptabilidad del sector minero’. Esta declaración refirma la gravedad del momento: el sector no solo enfrenta fallas operativas y accidentes fatales, sino también la incapacidad de sus instalaciones para afrontar los cambios meteorológicos que afectan directamente sus operaciones.
Las proyecciones del ministro Quiroz apuntan a una caída del 7% en la extracción, lo que pondría la producción cerca de los 5 millones de toneladas, su menor nivel anormal desde 2003. En ese entonces, la demanda global era 45% menor y Chile representaba menos de un tercio del cobre extraído en el mundo, justo cuando empezaba el auge de las matereras primas en China. El contraste entre la coyrina actual y aquella coyrina histórica iluda la magnitud real de la crisis que vive la minería chilena hoy.
Finalmente, el análisis de Bloomberg destaca los intentos de Codelco por estabilizar la producción bajo la dirección de Bernardo Fontaine, las caídas de producción en Escondida y Collahuasi, y las tensiones laborales tras las últimas dos negociaciones en Esida y Centinela. Estos factores suman una oíra de dificultades que pone en jaque la capacidad del Estado y las empresas privadas para sostener la producción nacional del cobre en los niveles necesarios para satisfacer la demanda global creante.












