Advertisement

Catalina Flores defiende a su padre tras anulación de absolución en caso de abuso

0:00 / --:-- Locución HD

La hockista chilena y seleccionada nacional, Catalina Flores, rompió su silencio mediático para abordar el delicado proceso legal que atraviesa su padre, Eduardo Flores, entrenador de hockey denunciado por abuso sexual reiterado contra una menor de edad. La intervención de la deportista se produce en un momento crítico, luego de que la Corte de Apelaciones de San Miguel anulara la sentencia de absolución que le había sido decretada a su progenitor en primera instancia, ordenando la repetición del juicio oral. Esta decisión judicial reabre el debate público en torno a un caso que ha mantenido en vilo a la familia y a la comunidad deportiva durante varios años.

El antecedente central de esta nueva etapa procesal radica en que el tribunal de alzada consideró que la sentencia original carecía de una argumentación suficiente en ciertos aspectos probatorios, sin que ello implique una declaración de culpabilidad. Ante esta situación, Catalina Flores enfatizó que su familia ha mantenido una postura de reserva absoluta, confiando en la justicia, pero que la presión mediática y las acusaciones públicas han afectado gravemente a los seres queridos del imputado. La hockista subrayó que no buscan privilegios, sino que se garantice un proceso justo donde todas las pruebas sean evaluadas con el mismo rigor técnico y legal.

Detalles inéditos y cuestionamientos a la línea de la querella

En su declaración, la deportista entregó información que, según afirmó, no era de conocimiento público y que cuestiona la veracidad de algunos testimonios presentados durante el primer juicio. Catalina Flores señaló una inconsistencia temporal clave: una testigo habría declarado que el abuso ocurrió en el Casino Monticello en los años 2005 o 2006, sin embargo, la deportista precisó que ese establecimiento recién abrió sus puertas en el año 2008, lo que, a su juicio, invalida la credibilidad de dicho testimonio. Esta discrepancia de fechas constituye un punto focal en la defensa de la familia, que busca que el nuevo tribunal tome en cuenta estos detalles materiales.

Además, la hockista abordó la figura de la abogada querellante, Cecilia Rivera, revelando que esta fue parte del club de hockey familiar y que mantenía conflictos previos con Eduardo Flores. Según la versión de la familia, la profesional habría amenazado con impedir que el entrenador volviera a pisar una cancha de hockey. Asimismo, se mencionó la participación de Pablo Salamanca, quien acusó a otro deportista de haber sido abusado, pero quien, según Catalina, fue desmentido por la propia víctima al declarar ante el tribunal que los hechos no ocurrieron como se acusaban. Estos antecedentes buscan contextualizar la motivación detrás de la querella.

Proyecciones del nuevo juicio y el impacto familiar

Con la orden de repetir el juicio, Eduardo Flores deberá enfrentar nuevamente a la justicia, un proceso que la familia considera justo siempre que se respeten los derechos de defensa. Catalina Flores expresó su convicción de que su padre puede volver a ser absuelto, basándose en la evaluación integral de las pruebas que, según ella, fueron malinterpretadas o incompletas en la primera instancia. El impacto de este caso trasciende lo legal, afectando la reputación y la estabilidad emocional de la familia Flores, quienes han solicitado que la opinión pública considere los antecedentes omitidos durante el primer proceso.

La comunidad deportiva y el público en general esperan con atención las próximas audiencias, donde se determinará el veredicto definitivo. Este caso pone de manifiesto la complejidad de los juicios por delitos sexuales en Chile, donde la credibilidad de los testimonios y la coherencia de las pruebas juegan un papel determinante. La familia Flores ha reiterado su compromiso con la verdad y la justicia, mientras la sociedad observa de cerca cómo el sistema judicial resuelve este conflicto que ha marcado la vida de la familia y del entorno del hockey nacional.