Alcaraz vence Shelton y se consagra campeón en La Défense de París, en una final disputada bajo techo y sobre superficie rápida que el español resolvió en dos sets, por 7-6(5) y 7-5, en una hora y 59 minutos. El murciano, superior durante los momentos decisivos del encuentro, levantó el trofeo con forma de árbol, también asimilable a una cornamenta de ciervo, y celebró con una pose en forma de cruz frente a las cámaras, en un gesto que evocó su ya habitual conexión con la capital francesa y con el público que lo ha acompañado en sus visitas a París.
La coronación se produjo un domingo más en París, ciudad con la que el tenista mantiene una relación especial desde hace dos años, cuando vivió un inolvidable episodio en la cancha Philippe Chatrier frente al italiano Jannik Sinner, un partido que marcó el inicio de un profundo flechazo entre el jugador y la capital francesa. A diferencia de aquella ocasión, esta vez el escenario fue La Défense, a cubierto y sobre superficie rápida, un contexto distinto que exigió adaptación en el juego de fondo, en la recepción y en la gestión de los puntos clave, especialmente en los tramos finales de cada set, donde la precisión del español terminó marcando la diferencia frente a un rival que exigió al máximo.
Alcaraz vence Shelton: así se construyó la victoria
Tras levantar el trofeo, Alcaraz dejó un mensaje escrito para la cámara en el que estampó la frase “Ojalá este sea el primero de muchos”, junto a un mensaje de amor hacia la ciudad: Je t’aime. La celebración, exultante y emocionada, reflejó la importancia que el propio jugador otorga a este título, el primero que conquista en esta cita, y su deseo de consolidar a París como uno de sus escenarios favoritos en el circuito. Sin declaraciones adicionales de su rival en el material disponible, el foco de la jornada estuvo puesto en el campeón, en su reacción inmediata y en la ovación del público presente en La Défense.
En lo estrictamente deportivo, el marcador da cuenta de un partido equilibrado en el primer parcial y resuelto por detalles en el segundo. El 7-6(5) inicial se definió en el tiebreak, instancia en la que el murciano logró imponer su ritmo y minimizar los errores en los puntos decisivos. En el segundo set, el 7-5 reflejó una paridad que se mantuvo hasta el tramo final, cuando Alcaraz vence Shelton con un quiebre oportuno y el cierre sereno de su servicio. La duración total de 1 hora y 59 minutos confirma que, pese a definirse en dos mangas, se trató de una final intensa, con intercambios largos y una exigencia física sostenida por ambos jugadores en una superficie rápida que favoreció el juego agresivo.
Proyecciones tras el título en La Défense
El triunfo en La Défense representa, además, una confirmación de la regularidad del español en las instancias finales de los torneos más exigentes del calendario. Ganar por primera vez en este escenario abre una nueva proyección para su temporada y refuerza su condición de protagonista en el tenis contemporáneo, en un circuito donde la competencia con figuras como Jannik Sinner ha elevado el nivel general. Para la afición, la imagen del campeón alzando el trofeo con forma de árbol y dedicando su mensaje a París se convirtió en el símbolo de una jornada que combinó rendimiento deportivo, espectáculo y una conexión emocional evidente entre el jugador y la ciudad.
Con este resultado, Alcaraz suma un nuevo capítulo a su historia en París, ahora bajo techo y en superficie rápida, y deja abierta la expectativa de futuras visitas a la capital francesa. La frase escrita ante las cámaras resume su ambición inmediata: que este título sea el primero de muchos. En un deporte donde la continuidad en la élite depende de sostener el nivel semana a semana, la victoria sobre Ben Shelton en La Défense se instala como un hito significativo de su trayectoria y como una señal clara de su vigencia en los grandes escenarios internacionales.









