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Alerta sanitaria por proliferación de cicuta en la Región Metropolitana: ingesta puede causar parálisis y muerte

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La presencia de cicuta en la Región Metropolitana ha encendido las alertas de especialistas y autoridades sanitarias, luego de que las lluvias de las últimas semanas favorecieran la proliferación de esta planta silvestre altamente tóxica en distintos sectores de la capital. La especie, que puede alcanzar hasta tres metros de altura, crece en parcelas, terrenos baldíos, canales de regadío y a orillas de caminos, lo que representa un riesgo latente para la población, especialmente para quienes habitan cerca de estos lugares. Su ingesta accidental puede provocar graves consecuencias para la salud, incluyendo parálisis progresiva y la muerte en pocas horas.

La cicuta no es una especie nueva en Chile: está presente desde la región de Coquimbo hasta la región de Los Lagos, y su capacidad de propagación se ve facilitada por la producción masiva de semillas que pueden permanecer años sin germinar hasta encontrar condiciones favorables. El aumento de su presencia en la zona central responde a las precipitaciones recientes, que activaron la germinación de semillas acumuladas en el suelo. Ante este escenario, los expertos enfatizan la necesidad de aprender a identificarla y evitar cualquier tipo de contacto, especialmente en niños y mascotas.

Coniína, el compuesto que desencadena la intoxicación por cicuta en la Región Metropolitana

El principal peligro de la cicuta radica en la presencia de coniína, una sustancia que altera el funcionamiento del sistema nervioso y muscular. El neurobiólogo de la Universidad de Santiago, Fernando Ortiz, explicó que «la cicuta es una planta que contiene moléculas que pueden alterar el normal funcionamiento del sistema nervioso y sistema muscular. En particular posee una molécula que se llama coniína, que inhibe la comunicación entre el sistema nervioso y los músculos que controlan tus extremidades». Esta interrupción de las señales nerviosas conduce a una parálisis progresiva que, en casos graves, compromete los músculos respiratorios y puede causar la muerte por asfixia.

El doctor Rodrigo Ramírez, bioquímico y académico de la Universidad Central, precisó que «los primeros síntomas aparecen entre 15 minutos y una hora después de ingerirla, puede causar la muerte en pocas horas». Entre las manifestaciones clínicas se incluyen ardor en la boca y garganta, dolor estomacal, náuseas, vómitos, debilidad en las piernas, pérdida de fuerza, pupilas dilatadas, espasmos y dificultades para caminar, tragar y respirar. La rápida progresión de los síntomas hace que la atención médica inmediata sea crucial para revertir el cuadro.

Identificación y prevención: claves para evitar riesgos por cicuta en la Región Metropolitana

La cicuta puede confundirse con otras especies, incluso con plantas comestibles como el perejil, lo que incrementa el riesgo de ingestión accidental. El especialista en Arquitectura del Paisaje de la Universidad Central, Ricardo Riveros, detalló que «la cicuta es una planta extremadamente tóxica, ya que todas las partes de la planta son venenosas, por lo tanto, ingerir cualquier elemento de la planta puede rápidamente llevarnos a una emergencia». Sus características distintivas incluyen un tallo delgado, flores blancas y hojas separadas, aunque su parecido con otras especies hace indispensable la consulta con expertos antes de manipular cualquier planta silvestre.

Un antecedente que ilustra la gravedad de esta intoxicación ocurrió en 2020, cuando un niño de ocho años falleció en Quillota, en la región de Valparaíso, tras un paro cardiorrespiratorio luego de tener contacto con la planta y haberla consumido. Este caso refuerza la necesidad de extremar las medidas de precaución, especialmente en entornos rurales o periurbanos donde la cicuta puede pasar desapercibida entre la vegetación.

Las autoridades sanitarias recomiendan a la comunidad evitar el contacto con plantas silvestres que no sean reconocidas con certeza, lavar adecuadamente los alimentos recolectados y educar a los niños sobre los riesgos de ingerir plantas del entorno. Asimismo, se insta a acudir de inmediato a un centro asistencial ante la aparición de síntomas compatibles con la intoxicación por cicuta, e informar sobre la posible exposición para facilitar el diagnóstico y tratamiento oportuno.