El Pleno de la Corte Suprema de Chile resolvió este miércoles la expulsión del Poder Judicial de tres magistrados que viajaron fuera del país mientras se encontraban con licencia médica, entre ellos el controvertido juez de garantía Daniel Urrutia, quien se desempeñaba como titular del 8° Juzgado de Garantía de Santiago. La decisión, adoptada por la unanimidad de los ministros del máximo tribunal, constituye una de las sanciones más drásticas aplicadas a un miembro del sistema judicial en las últimas décadas y pone fin a un proceso disciplinario que se extendió por meses.
La expulsión de Urrutia se fundamenta en la infracción grave a sus deberes funcionarios al haber abandonado el territorio nacional mientras se encontraba acogido a una licencia médica, situación que fue detectada a través de los registros migratorios. El caso generó un amplio debate público sobre la probidad y la ética en el Poder Judicial, especialmente porque Urrutia era un rostro conocido por su participación en causas de alta connotación mediática. Junto a él, otros dos jueces de distintos tribunales del país fueron sancionados por hechos similares, aunque sus identidades no fueron reveladas en la información oficial.
El caso Urrutia y la arremetida judicial
Daniel Urrutia intentó revertir la medida disciplinaria a través de diversos recursos legales, incluyendo una presentación ante el Tribunal Constitucional (TC), instancia que finalmente no acogió sus argumentos. El juez había alegado que su viaje se produjo dentro del marco de su licencia médica y que no existía una prohibición expresa de salir del país, sin embargo, el Pleno de la Corte Suprema consideró que su conducta constituyó una falta grave a la probidad y al deber de dedicación exclusiva al cargo.
La resolución del máximo tribunal se produce en un contexto de creciente escrutinio sobre el comportamiento de los jueces y de fortalecimiento de los mecanismos de control interno. En los últimos años, la Corte Suprema ha impulsado una serie de medidas para sancionar conductas que afecten la imagen del Poder Judicial, incluyendo el uso indebido de licencias médicas. La expulsión de Urrutia envía una señal clara de que este tipo de infracciones no serán toleradas, independientemente de la investidura o notoriedad pública del magistrado.
Reacciones y consecuencias para el sistema judicial
La decisión de la Corte Suprema ha generado diversas reacciones en el ámbito político y judicial. Mientras algunos sectores valoraron la determinación del Pleno por considerar que reafirma la probidad del sistema, otros cuestionaron la severidad de la sanción y anunciaron que evaluarán posibles acciones legales. Desde el Ministerio Público y la Defensoría Penal Pública se pronunciaron sobre el impacto que la salida de Urrutia tendrá en las causas que se tramitaban en su tribunal, especialmente aquellas de alta complejidad y con imputados en prisión preventiva.
La expulsión implica que Urrutia no podrá ejercer cargos en el Poder Judicial por un período de cinco años, según lo establece el régimen disciplinario vigente. Además, el tribunal deberá designar a un nuevo juez titular para el 8° Juzgado de Garantía de Santiago, lo que podría generar una redistribución de las causas y una mayor carga para los magistrados que asuman sus funciones. Se espera que la Corte Suprema comunique formalmente la medida en los próximos días y que se inicie el proceso de subrogación correspondiente.
Con esta resolución, el máximo tribunal cierra un capítulo que puso a prueba la credibilidad del sistema judicial chileno y que podría tener efectos duraderos en la forma en que se fiscalizan las licencias médicas de los jueces. La Corte Suprema ha anunciado que reforzará los controles sobre el uso de estos permisos y que evaluará la implementación de un sistema de seguimiento más riguroso para evitar casos similares en el futuro.









