La inversión minera en Chile enfrenta actualmente un escenario complejo marcado por la falta de estabilidad institucional, según advirtió el presidente de la Sociedad Nacional de Minería (SONAMI), Jorge Riesco. Durante su intervención en el contexto del encuentro ENADE 2026 y en declaraciones concedidas a Radio Pauta, el timonel gremial enfatizó que la incertidumbre jurídica y política continúa posicionándose como uno de los principales obstáculos para el desarrollo y consolidación de nuevos proyectos productivos a lo largo del territorio nacional.
El análisis entregado por el máximo representante del gremio minero pone de relieve una preocupación histórica compartida por diversos actores industriales respecto a los tiempos y la predictibilidad de la institucionalidad chilena. En un sector donde los retornos financieros y la maduración de los yacimientos requieren horizontes de planificación que superan fácilmente las décadas, la confianza en las reglas del juego resulta ser un activo tan determinante como la ley de los minerales o la infraestructura disponible.
Permisos ambientales y certeza jurídica
Profundizando en los factores que entraban el dinamismo del sector, el dirigente gremial fue categórico al cuestionar el funcionamiento del sistema institucional actual. “No tenemos un sistema político, no tenemos un sistema judicial que otorgue la certeza suficiente”, aseveró Riesco ante los micrófonos radiales, poniendo el foco en las dificultades que experimentan las compañías al momento de materializar sus iniciativas de expansión y exploración en el país.
Para ilustrar esta problemática, el presidente de SONAMI ejemplificó con la fragilidad que afecta a las Resoluciones de Calificación Ambiental. Cuestionó con dureza que “no puede ser que a una compañía le revoquen una RCA (Resolución de Calificación Ambiental), cinco años después y cuando ya está terminando de implementar el proyecto”. Esta clase de situaciones no solo genera millonarias pérdidas operativas, sino que además disuade a los capitales extranjeros y nacionales de arriesgar recursos en el mediano y largo plazo.
Proyecciones económicas y el futuro de la industria
A pesar de las dificultades operativas y normativas registradas durante el presente periodo, el líder gremial descartó tajantemente que la industria extractiva nacional atraviese por una crisis sistémica. “La minería no está mal. Podría estar mejor, pero no está mal”, aclaró Riesco, matizando el diagnóstico sectorial y valorando la resiliencia demostrada por las operaciones cupríferas y de otros minerales críticos en medio de contextos macroeconómicos desafiantes.
De cara al futuro inmediato, la entidad anticipa indicadores más favorables y un repunte en los resultados productivos para el año 2027. Sin embargo, advirtieron que parte importante de esta esperada recuperación se explicará por una baja base de comparación respecto a los años precedentes. Finalmente, el titular de SONAMI cerró su intervención con un llamado directo a la clase política y los poderes del Estado: “Chile puede mucho más”, instando a consensuar acuerdos transversales que restituyan la confianza y garanticen un marco regulatorio previsible para la minería chilena.






