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Tensión interna en la UDI: el roce entre Longueira, Hoffmann y Hube que opacó el aniversario 43

0:00 / --:-- Locución HD

Un tenso episodio se vivió durante la celebración del aniversario número 43 de la Unión Demócrata Independiente (UDI), realizado el pasado jueves en la sede del partido en Avenida Suecia, Providencia. Según testigos, el exsenador Pablo Longueira protagonizó un roce con las diputadas María José Hoffmann y Constanza Hube por la ocupación de asientos reservados en primera fila, lo que dejó al descubierto las fuertes disputas internas que atraviesa la colectividad a pocos meses de las elecciones internas de enero.

La actividad, que reunió a alcaldes, concejales, diputados, senadores y hasta el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, fue liderada por la directiva que encabeza Guillermo Ramírez y el exdiputado Juan Antonio Coloma. El evento se desarrolló en un ambiente que muchos calificaron como amigable, pero para otro grupo de asistentes fue una instancia “incómoda”, especialmente tras la llegada de Longueira, quien actualmente es candidato a la secretaría general en la lista que encabeza Jorge Alessandri, presidente de la Cámara de Diputados.

El incidente que tensó la celebración de los 43 años de la UDI

De acuerdo con relatos de asistentes recogidos por The Clinic, el momento de mayor tensión se produjo cuando los invitados se disponían a sentarse frente al escenario para iniciar una de las dinámicas del encuentro. Las primeras filas estaban reservadas para autoridades y miembros de la directiva. Longueira se acercó y ocupó uno de esos asientos, incluso, según algunas versiones, a pesar de que una cartera resguardaba el puesto. Era la cartera de Hoffmann.

La vicepresidenta del partido le advirtió de inmediato que ese lugar correspondía a ella. Longueira reaccionó sin darle mayor importancia y se cambió al asiento contiguo, que había sido reservado con antelación por la diputada Hube. Fue entonces cuando la parlamentaria se acercó para advertirle que ese puesto era el suyo, y el exsenador reaccionó ignorándola y “apartándola” con su brazo. Para algunos presentes, el gesto fue interpretado como un empujón; para otros, solo como un ademán de desinterés. Varios militantes fueron testigos de la escena e incluso se vieron envueltos en una pequeña discusión.

Un contexto de disputas internas y posicionamientos

El episodio no es aislado. Se produce en medio de la polémica por la sucesión de Guillermo Ramírez en la presidencia del partido y de las fuertes diferencias que ha generado el retorno de Longueira a la primera línea política. El exministro, que había pausado su militancia mientras era investigado en el caso SQM —donde finalmente fue sobreseído—, ha desplegado un estilo frontal que algunos sectores consideran inoportuno. Sus críticas al gobierno del Presidente José Antonio Kast, como cuando afirmó que había ministros que “como el yogur tenían fecha de vencimiento”, o sus reparos al denominado “bencinazo”, han tensionado el ambiente interno.

Además, en agosto pasado Longueira habría “vetado” la incorporación de María José Hoffmann a la futura directiva, lo que profundizó las diferencias. Hoffmann es una de las líderes con mayor respaldo en la UDI, y su exclusión de la testera generó molestias. En tanto, la diputada Constanza Hube ha sido posicionada como una posible reemplazante de Longueira en la lista de Alessandri, en caso de que se caiga el acuerdo que llevó al histórico dirigente a integrar la dupla. Hube y Longueira habían negociado una lista conjunta a inicios de año, cuando el exsenador aspiraba a presidir la UDI y reclutar 10 mil militantes.

Proyecciones y desafíos para la UDI

Las elecciones internas de la UDI están programadas para enero, y el incidente ocurrido durante el aniversario refleja la complejidad del escenario que enfrenta el partido. Por un lado, Longueira busca consolidar su retorno con una candidatura a la secretaría general, pero sus formas han generado resistencias. Por otro, figuras como Hoffmann y Hube emergen como alternativas de liderazgo, y senadores como Gustavo Sanhueza o Iván Moreira podrían sumarse a una lista que compita con la de Alessandri.

El episodio, que para algunos fue solo un malentendido por la ubicación de los asientos, para otros constituye una señal de las dificultades que deberá sortear la colectividad para mantener la unidad. La militancia observó con atención el desaire, y el hecho de que ocurriera en un evento conmemorativo de los 43 años del partido le otorga un simbolismo especial. En los próximos días, se espera que las conversaciones entre los distintos sectores continúen, con miras a conformar listas de consenso que eviten una fractura mayor. La UDI, uno de los partidos tradicionales de la derecha chilena, enfrenta así el desafío de renovar sus liderazgos sin que las diferencias personales empañen su imagen pública.