Un incendio estructural afectó durante la mañana de este sábado 24 de octubre a una residencia de protección de menores en la comuna de Copiapó, recinto administrado por la Fundación Creeser y supervisado por el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia. El siniestro activó de inmediato los protocolos de emergencia y derivó en el traslado preventivo de los 15 niños que permanecían en el lugar, quienes, junto al personal presente, resultaron ilesos. La oportuna intervención de Bomberos permitió controlar las llamas sin que se registraran daños estructurales de consideración.
El hecho ocurrió en un contexto de especial sensibilidad para el sistema de protección infantil en la Región de Atacama, que en los últimos años ha debido enfrentar múltiples desafíos operativos y de infraestructura. Las residencias de protección son espacios donde niños y adolescentes bajo tutela del Estado residen de manera transitoria o permanente, por lo que cualquier emergencia que las afecte requiere una respuesta coordinada entre los organismos públicos y las entidades colaboradoras. En este caso, la rápida reacción del equipo residencial y de los cuerpos de emergencia evitó consecuencias mayores, pero obligó a las autoridades a desplegarse en terreno para resguardar la continuidad del cuidado.
Incendio estructural en Copiapó: autoridades regionales coordinan respuesta inmediata
Tras conocerse la emergencia, la directora regional (s) del Servicio de Protección Especializada, Katherine Godoy, junto con el equipo de la Dirección Regional, y la seremi de Desarrollo Social y Familia, Jéssica Gómez, concurrieron de inmediato al lugar para coordinar las acciones necesarias. Según informó el organismo, el objetivo central fue resguardar la seguridad de los niños y evaluar las medidas para recuperar las condiciones de funcionamiento del espacio. «La prioridad es resguardar la seguridad y el bienestar de los niños», señaló la institución en un comunicado oficial, agregando que se continuará realizando el seguimiento de la situación y adoptando las medidas necesarias para asegurar condiciones adecuadas de protección y cuidado.
El incendio, cuyas causas aún no han sido determinadas por las autoridades, no dejó daños estructurales ni afectaciones de mayor consideración en la residencia, según precisó el Servicio. No obstante, como medida preventiva, los 15 niños que permanecían en el recinto serán trasladados temporalmente a otro espacio mientras se desarrollan las labores de limpieza y reparación necesarias para restablecer las condiciones de funcionamiento de la residencia. Este tipo de traslados, aunque transitorios, implican un esfuerzo logístico y emocional para los menores, quienes deben adaptarse a un nuevo entorno mientras se recupera la normalidad en su lugar de residencia habitual.
Traslado preventivo y proyecciones para la residencia de Fundación Creeser
La Fundación Creeser es una entidad colaboradora del Servicio de Protección Especializada que administra residencias para niños y adolescentes en la Región de Atacama. Su labor se enmarca en el sistema de protección infantil chileno, que tras la creación del Servicio Nacional de Protección Especializada (dependiente del Ministerio de Desarrollo Social y Familia) ha buscado fortalecer los estándares de cuidado y supervisión en los hogares de acogida. La emergencia ocurrida este sábado pone de relieve la importancia de los protocolos de seguridad y la coordinación interinstitucional para responder ante situaciones imprevistas que afecten a poblaciones vulnerables.
El Servicio de Protección Especializada informó que continuará monitoreando la situación y adoptando las medidas necesarias para asegurar condiciones adecuadas de protección y cuidado para los 15 niños afectados. Se espera que en los próximos días se evalúen los plazos para la limpieza y reparación de la residencia, así como las condiciones del espacio temporal al que serán trasladados los menores. La comunidad de Copiapó y las autoridades regionales estarán atentas a la evolución de este caso, que subraya la necesidad de mantener estándares de seguridad en los recintos que albergan a niños bajo protección del Estado.
















