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Disputa oficialista por rebaja de condenas y cruces entre Larraín y Squella

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La controversia en torno a la rebaja de condenas por delitos sexuales escaló este sábado al interior del oficialismo chileno, desatando una severa crisis política marcada por fuertes cruces de declaraciones entre dirigentes de partidos aliados. El epicentro de la disputa se originó tras los cuestionamientos públicos emitidos por el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, en contra del exministro de Justicia Hernán Larraín (UDI), lo que generó un inmediato revuelo institucional y una cadena de recriminaciones que obligaron a replantear los tonos en las colectividades gobiernistas.

Los antecedentes de esta controversia hunden sus raíces en la polémica generada por la rebaja de 56 condenas por parte del Ministerio de Justicia, situación que motivó una defensa pública del exsecretario de Estado de la administración de Sebastián Piñera. Larraín argumentó mediante una declaración escrita que durante el trámite legislativo de la normativa aprobada en 2022 se estableció expresamente que el beneficio debía excluir a condenados por delitos de violación o abuso sexual contra menores de edad, precisando además la evolución de los criterios adoptados por la Corte Suprema al respecto.

El detonante en redes sociales y la reacción del oficialismo

El punto de inflexión ocurrió cuando el timonel republicano, Arturo Squella, respondió al exministro a través de la plataforma X con una dura alusión histórica, encendiendo los ánimos al interior del sector. La reacción de los socios de coalición no tardó en manifestarse. El senador y presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, fue uno de los primeros en emplazar públicamente a Squella, señalando que un mínimo de prudencia institucional exige dominar este tipo de exabruptos para evitar debilitar la posición del bloque ante la ciudadanía.

En la misma línea, el diputado y presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, calificó las expresiones como injuriosas e inaceptables durante un punto de prensa, advirtiendo que este tipo de fricciones públicas sólo benefician a la oposición y perjudican la gobernabilidad. A las críticas también se sumó la exdiputada María José Hoffmann, quien acusó que el tono del timonel republicano reflejaba una profunda desconfianza hacia sus socios leales, mientras que desde la vereda republicana el diputado Benjamín Moreno defendió a Squella cuestionando los intentos de algunos sectores por capitalizar políticamente la coyuntura.

Disculpas telefónicas y proyecciones para la coalición

Ante el escalamiento de la crisis y el riesgo de un quiebre mayor en las relaciones legislativas, la jornada experimentó un giro importante cuando el timonel de la UDI, Guillermo Ramírez, confirmó haber recibido una comunicación directa por parte de Arturo Squella. Según detalló el diputado gremialista, el presidente del Partido Republicano ofreció las disculpas correspondientes por su publicación y se comprometió a extender el gesto de manera personal al exsenador Hernán Larraín.

Este acercamiento fue valorado positivamente por la directiva de la UDI, reafirmando la disposición de continuar colaborando en los desafíos legislativos futuros que el sector enfrenta en el Congreso Nacional. No obstante, el episodio deja en evidencia las complejidades latentes en la coordinación de las distintas fuerzas políticas que componen el oficialismo, evidenciando que la superación de estas disputas será determinante para mantener la cohesión institucional de cara a las próximas etapas de gestión gubernamental y fiscalización parlamentaria.