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Keiko Fujimori logra mayoría en el Senado peruano y gobernará por decreto en seguridad y El Niño




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El Gobierno de la presidenta peruana Keiko Fujimori consiguió este miércoles que el Senado le otorgara 27 facultades para gobernar por decreto en materias de seguridad ciudadana y para afrontar las consecuencias del fenómeno de El Niño, siete más de las que había autorizado la Cámara de Diputados. La votación, con 35 votos a favor y 18 en contra, se produjo gracias al respaldo de senadores opositores, en una jornada que alteró el equilibrio de fuerzas en la Cámara Alta y dejó a la oposición fracturada.

El resultado no fue casual. Hasta antes de la votación, el Senado peruano estaba dividido en dos bloques de igual peso: la bancada fujimorista contaba con 22 de los 60 escaños y sumaba los ocho de Renovación Popular, su aliado de ultraderecha, mientras que los cuatro partidos opositores reunían los 30 restantes. Para inclinar la balanza, el oficialismo necesitaba atraer voluntades del bloque contrario, una tarea que se facilitó por la fragilidad de las lealtades partidarias en el Congreso peruano. En julio, un voto nulo en las filas opositoras ya había permitido al fujimorismo hacerse con la presidencia de la Cámara.

La ruptura del Partido Cívico Obras y el giro en el Senado

El giro decisivo lo dio el centrista Partido Cívico Obras, de apenas cinco senadores, que rompió con sus aliados de la oposición. Sus dirigentes conversaron con el primer ministro, Luis Galarreta, y otros representantes del oficialismo, según reconoció el senador y secretario general de la colectividad, Daniel Barragán. “Yo he conversado con todos”, declaró. Lo llamativo es que Obras había votado previamente con la oposición para reducir de 66 a 20 las facultades solicitadas por Fujimori; sin embargo, cuando el proyecto llegó al Senado, la posición cambió. El lunes, tres bancadas opositoras dejaron sus sillas vacías en la comisión de Constitución para impedir el cuórum, pero el senador de Obras Roger Astucuri apareció cuando nadie lo esperaba y permitió que la sesión se celebrara. Después votó con el oficialismo para recuperar siete facultades que Diputados ya había rechazado.

La fractura se extendió a otros partidos. Durante las tres horas y media de debate, hubo acusaciones de traición e insultos por acuerdos incumplidos. El centrista Partido del Buen Gobierno, también aliado de la oposición, terminó dividido: dos senadores votaron con el oficialismo y otros cinco se abstuvieron. “Lo de Obras, de verdad, me sorprendió. Su cambio de posición fue en tan poco tiempo. Lo del Buen Gobierno también me tomó por sorpresa”, señaló a El País la senadora Mirtha Vásquez, del partido centroizquierdista Ahora Nación. En el oficialismo, en cambio, reconocen conversaciones previas. “La decisión de Buen Gobierno no fue sorpresa. Era algo que veníamos conversando”, afirmó el senador fujimorista Jacques Rodrich.

Consecuencias políticas y el impacto de las facultades legislativas

El resultado también ha reducido el peso político de la Cámara de Diputados, donde la oposición tiene mayoría. El Senado puede rechazar o modificar sus decisiones si reúne los votos necesarios, y esta semana mostró cómo puede ejercer ese poder. “En ningún país hay un Senado que tenga las capacidades del peruano”, advierte el politólogo y sociólogo Omar Coronel, para quien el Gobierno podría incluso introducir cambios radicales a lo aprobado por Diputados. “Ya no hay freno”, sentencia. El senador fujimorista Carlos Mesía, en tanto, minimizó el alcance del logro: “Este no es un logro total. Faltaron aprobar más iniciativas. No hay ninguna autocrítica para hacer”.

El episodio refleja una práctica recurrente en la política peruana: el cambio de bancada. Entre 2021 y 2026, 57 de los 130 parlamentarios abandonaron sus bancadas originales. “La mayoría de los actores políticos en el Perú sobrevive transitando de partido en partido”, explica Coronel. Muchos cambian de aliados para sobrevivir. En este caso, la ruptura de Obras y la división del Partido del Buen Gobierno permitieron a Fujimori reunir una mayoría que hasta ahora no tenía, allanando el camino para legislar por decreto durante 90 días en seguridad ciudadana y en la respuesta al fenómeno de El Niño.

Con estas facultades, el Ejecutivo podrá emitir decretos de urgencia en materias clave para la población peruana, especialmente en un contexto de creciente inseguridad y de vulnerabilidad frente a eventos climáticos extremos. La oposición, fracturada, enfrenta ahora el desafío de recomponerse mientras el oficialismo consolida su control sobre el Senado. El impacto de esta votación trasciende las fronteras peruanas y se observa con atención en la región, donde la estabilidad política y las decisiones legislativas repercuten en la cooperación y el comercio. Enfoque Digital seguirá informando sobre los próximos pasos del Gobierno de Fujimori y las reacciones de los actores políticos peruanos.