Un grupo de vecinos de la localidad de Santa Catarina Tlaltempan, un municipio céntrico del Estado de Puebla en México, llevó a cabo la toma del ayuntamiento como medida de presión para exigir la revocación inmediata del alcalde Javier de los Santos. La protesta ciudadana se gestó luego de que la autoridad comunal protagonizara un grave episodio de hostigamiento, en el cual amenazó e insultó directamente a los habitantes durante un encuentro deportivo de vóleibol, según consignaron diversos reportes de la prensa local. Los manifestantes decidieron ocupar las dependencias municipales para manifestar su descontento ante una conducta que consideran incompatible con la investidura pública y la dignidad de la comunidad.
El conflicto institucional tiene como antecedente la llegada de De los Santos al poder municipal en el año 2024, periodo desde el cual su gestión ha estado bajo el escrutinio de la ciudadanía. De acuerdo con el calendario institucional, el mandato del actual jefe edilicio debía finalizar el próximo año; sin embargo, este nuevo incidente rompió de manera definitiva el diálogo entre el gobierno local y los ciudadanos. Los habitantes de Santa Catarina Tlaltempan argumentan que las agresiones verbales durante el evento deportivo no representan un hecho aislado, sino la culminación de un periodo caracterizado por la tensión y la falta de respeto hacia las bases sociales que lo ungieron en el cargo.
Reclamos ciudadanos y silencio de la autoridad
Durante la ocupación pacífica del edificio consistorial, los vecinos organizados expusieron una serie de demandas orientadas a garantizar la gobernabilidad y la transparencia en la administración comunal. Entre los principales reclamos destaca la solicitud formal de remoción del alcalde, además de exigir una disculpa pública y la intervención de instancias estatales que velen por el respeto a los derechos ciudadanos. Los manifestantes sostienen que la permanencia de Javier de los Santos al frente del municipio vulnera la convivencia pacífica y afecta el normal funcionamiento de los servicios públicos esenciales que debe proveer la municipalidad.
Hasta el cierre de las últimas mediciones informativas, el alcalde Javier de los Santos no ha emitido una postura oficial ni ha ofrecido declaraciones públicas para responder a las acusaciones de los pobladores ni a la toma de las instalaciones. El hermetismo por parte de la administración ha incrementado la incertidumbre en este pequeño municipio mexicano, donde las agrupaciones vecinales se mantienen firmes en su postura de no de establecer mesas de diálogo hasta obtener garantías concretas sobre la salida anticipada del jefe comunal.
Proyecciones y tensión en el municipio
La situación en Santa Catarina Tlaltempan continúa en desarrollo mientras se espera que las autoridades del Gobierno del Estado de Puebla intervengan como mediadores en el conflicto político local. La toma del ayuntamiento plantea un escenario complejo para los próximos meses, obligando a los organismos competentes a evaluar mecanismos constitucionales y legales para resolver la crisis de representación antes de que concluya formalmente el periodo administrativo en curso. La comunidad, por su parte, mantiene la vigilancia en el recinto municipal como muestra de su férrea determinación de cambio institucional.









