El Conservador Santiago interinato entró en una nueva etapa luego de que Carlos Miranda, titular del Registro de Hipotecas y Gravámenes, concretara las primeras desvinculaciones de funcionarios de confianza en los oficios que asumió de manera transitoria desde el 2 de octubre pasado. Según fuentes del Conservador de Bienes Raíces de Santiago (CBRS), las medidas se aplicaron en los registros que quedaron vacantes y que Miranda encabeza en calidad de interino, en un proceso que busca reorganizar la operación de uno de los organismos registrales más relevantes del país, encargado de inscripciones de propiedad, comercio, hipotecas, gravámenes e interdicciones.
La vacancia se originó por dos situaciones distintas. El Registro de Propiedad y Comercio quedó sin titular tras la entrada en vigencia de la reforma notarial que cesó en su cargo al exconservador Luis Maldonado, quien encabezó ese oficio por casi 30 años y debió dejarlo por superar los 75 años de edad. En tanto, el Registro de Interdicciones y Prohibiciones de Enajenar quedó vacante luego de la renuncia de su titular, el exconservador Kamel Saquel, quien se había alejado previamente por problemas de salud que afectaron su presencia en el servicio. Ante esa doble vacancia, la normativa aplicable determinó la sucesión transitoria.
Reemplazos y tensiones en el Conservador Santiago interinato
A poco más de un mes de asumir ambos interinatos, Miranda comenzó a concretar sus primeras medidas administrativas. Conocedores de la situación explican que la decisión se basó en que los cargos de gerente en cada uno de los tres registros que integran el CBRS corresponden a funciones de confianza, a cargo de la contabilidad, la operatividad y la administración de los recursos. En ese marco, fueron desvinculados Sergio González, gerente del Registro de Propiedad, quien ocupaba el cargo durante la administración de Maldonado, y Silvia Figueroa, gerenta del Registro de Interdicción. Además, se decidió no renovar el contrato de otra funcionaria que desarrollaba labores administrativas.
Las fuentes consultadas señalan que, por tratarse de puestos de confianza, se optaría por reemplazos cercanos a la actual dirección. El proceso, sin embargo, se ha desarrollado en un ambiente de tensión. Miranda ha debido enfrentar, como ya venía ocurriendo previamente, cierta resistencia de funcionarios, principalmente del oficio que encabezaba Maldonado, donde existe el mayor número de trabajadores, incluso familiares directos del exconservador, que cuentan con beneficios particulares y modalidades de trabajo especiales. Esas tensiones incluso llegaron al Ministerio Público, luego de que la semana pasada el abogado ingresara una denuncia por una serie de cartas con amenazas recibidas en su domicilio, que a su juicio buscaban coartar posibles decisiones que tomara como interino.
Funcionamiento regular y próximos pasos administrativos
Junto con los primeros cambios, Miranda se ha reunido con los sindicatos, organismos que tienen gran poder en la institución dada la regulación que les permite incidir, entre otras materias, en los gastos que incurre el servicio. Actualmente las organizaciones son encabezadas por Ruth Gutiérrez, del Sindicato Nº1, y Claudio Toledo, del Sindicato Nº2. Si bien la relación entre el conservador y las organizaciones sindicales siempre ha sido tensa, durante las últimas semanas la situación ha sido menos compleja que en episodios pasados, aunque igualmente se han levantado reparos particulares a las decisiones de Miranda. Incluso parte de las organizaciones sindicales han planteado reparos al nombramiento del interinato, reclamo que replica el alegato que defiende Maldonado, quien sostiene que un titular no puede ejercer el interinato.
Dicho cuestionamiento, no obstante, fue zanjado por la propia ley. El Código Orgánico de Tribunales establece una norma especial para el oficio de Santiago en su artículo 449, que dispone que si faltare o se inhabilitare alguno para el ejercicio de sus funciones, será reemplazado por los otros conservadores conforme al orden de su antigüedad. Miranda era el titular con mayor antigüedad en el CBRS, por lo que asumió los interinatos conforme a ese mandato, pese a las disputas internas que previamente enfrentó con Maldonado. En ese contexto, el oficio ha continuado su normal funcionamiento e incluso ya recibió la visita del fiscal judicial de la Corte de Apelaciones de Santiago, Jorge Norambuena, quien durante los últimos días visitó Morandé 440 y constató la operación regular de este millonario registro.









