El economista, expresidente del Banco Central y exministro de Economía, José de Gregorio, encendió las alarmas este lunes al afirmar que Chile está en recesión durante una entrevista con Radio Infinita. La declaración, que contrasta con las proyecciones oficiales de crecimiento, fue acompañada de un análisis histórico: según el académico, se trata de la primera contracción económica local que no responde a fenómenos internacionales. «Chile está en una recesión; ha tenido este año una recesión», sostuvo de Gregorio, quien además calificó el escenario como inédito en la historia económica reciente del país.
Las palabras del también exministro de Economía llegan en un momento de alta sensibilidad para la economía chilena, que acumula varios trimestres de bajo dinamismo, un mercado laboral debilitado y una inversión que no logra repuntar. La afirmación de de Gregorio no solo contradice la narrativa oficial que evita hablar de recesión, sino que pone el foco en un factor clave: la naturaleza endógena de la actual crisis. «Esta es la primera recesión de la que uno tiene recuerdo en la cual no es causada por fenómenos internacionales», enfatizó el economista, marcando una diferencia con episodios previos como la crisis asiática de 1998, la crisis subprime de 2008 o la pandemia de 2020, todos con origen externo.
El factor internacional y la advertencia de José de Gregorio sobre la recesión
Para respaldar su tesis, de Gregorio recurrió a un dato que considera revelador: las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) para economías emergentes y avanzadas. «Si uno mira las proyecciones del Fondo Monetario Internacional de economías emergentes y avanzadas que tenía en octubre de este año y en octubre del año pasado, el crecimiento proyectado para este año —o sea, en octubre del año pasado sin guerra, en octubre de este año con guerra—, el mundo en general crece a la misma tasa», explicó. De esta forma, el economista desestima que el conflicto bélico global o la desaceleración de socios comerciales expliquen el mal desempeño chileno.
En esa línea, profundizó: «El grueso de las economías crecen a la misma tasa, y Chile y Argentina están entre las 12 economías que más se reduce su proyección de crecimiento. Chile está entre las 10 economías que crecen menos. Entonces, ahí obviamente es una recesión». La comparación con Argentina, país que atraviesa una crisis propia, refuerza la idea de que el caso chileno responde a factores internos, como la caída de la inversión, el estancamiento de la productividad y un consumo interno deprimido.
Impacto en la comunidad y proyecciones para la economía chilena
Las declaraciones de José de Gregorio no son un hecho aislado. En las últimas semanas, diversos economistas y centros de estudio han advertido sobre la posibilidad de una contracción técnica —dos trimestres consecutivos de caída del PIB—, aunque el Banco Central no ha confirmado oficialmente esa definición. Para las familias chilenas, especialmente en regiones como Atacama y la Provincia del Huasco, donde la actividad minera y agrícola enfrenta sus propios desafíos, el escenario de recesión implica un mercado laboral más estrecho, menores ingresos y una mayor presión sobre el empleo informal.
De cara a los próximos meses, la discusión económica estará marcada por las decisiones del Banco Central en materia de tasa de interés, las proyecciones del gobierno para 2027 y la evolución de la inversión pública y privada. El diagnóstico de de Gregorio, aunque no es oficial, instala una interrogante que la autoridad económica deberá abordar: si la recesión es de origen interno, las herramientas para enfrentarla no pueden depender exclusivamente del contexto global. La comunidad económica y los hogares chilenos esperan señales concretas sobre cómo se revertirá esta tendencia, en un año que ya se perfila como uno de los más complejos para el crecimiento del país.









