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Camioneros de San Antonio mantienen bloqueo portuario y acusan «capricho» empresarial en medio de la temporada de fruta

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El paro indefinido de los camioneros independientes de San Antonio, en la Región de Valparaíso, se mantiene firme y continúa generando preocupación en el comercio exterior chileno. El conflicto, que ya suma varios días, tiene como epicentro el bloqueo de los depósitos extraportuarios y la paralización de cerca de 3.000 contenedores, en su mayoría refrigerados, en los terminales STI y DP World. Los transportistas acusan a siete empresas de no sentarse a negociar una actualización de tarifas que no se modifica desde hace cuatro años, situación que calificaron como “un capricho” y una “burla” hacia el gremio.

La disputa se remonta a la negativa de las empresas D&C, Sitrans, Agunsa, Medlog, CLEP, SIX Extraportuario y Contopsa a mejorar las condiciones económicas de los porteadores. Según los conductores, la única oferta recibida fue un incremento de $2.000 por transporte de carga, monto que consideran insuficiente frente al alza de costos operativos y el tiempo transcurrido. La situación amenaza con afectar las exportaciones de fruta de cara al inicio de la temporada, un sector clave para la economía nacional y especialmente para la zona central del país.

Camioneros de San Antonio exigen diálogo y advierten colapso portuario

En conversación con Radio Bío Bío, el presidente de la Agrupación de Camioneros Independientes de San Antonio (Agreporsai), Manuel Araya, emplazó a las empresas a retomar el diálogo y advirtió sobre las consecuencias de mantener el bloqueo. “Esto no se va a destrabar hasta cuando ellos tengan la voluntad de sentarse a conversar con nosotros. Y ya estamos en esto y yo creo que como persona, como dueño de camión, como conductor, necesitamos un respeto”, aseveró el dirigente. Además, sostuvo que “un bloqueo en este minuto no es bueno para nadie. Viene el tiempo de la fruta, los puertos están colapsados. Ellos saben la tarifa real, saben que es un capricho. Ellos mismos siguen perjudicando la cadena, ellos”.

Las cifras entregadas por el gremio son elocuentes: más de US$300 millones en exportaciones de fruta podrían verse afectados si el conflicto se prolonga. Durante la temporada 2025-2026 se movilizaron más de 16.500 contenedores hacia China, principal mercado importador de cerezas chilenas. La paralización de los recintos portuarios no solo impacta a los transportistas, sino también a los agricultores y exportadores que dependen de la cadena logística para llegar a destino con productos perecederos.

Impacto en la fruta y acciones judiciales de las empresas

El sector agrícola ya manifestó su preocupación. El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, señaló que la agricultura ha sufrido un descenso del 4,3% durante el primer semestre y alertó sobre el impacto del alza de aranceles por parte de Estados Unidos. Walker hizo un llamado a los transportistas, puertos y navieras a alcanzar un acuerdo para evitar nuevas alzas en los costos. Mientras tanto, las empresas afectadas habrían presentado al menos dos querellas en el contexto del bloqueo a los almacenes extraportuarios, según confirmó el propio delegado presidencial de San Antonio, Camilo Millones.

La situación judicial añade un componente de tensión al conflicto, que podría escalar si no se produce un acercamiento entre las partes. Los camioneros, por su parte, insisten en que la solución pasa por una negociación directa y no por la vía legal. La paralización de los puertos STI y DP World mantiene en vilo a la industria exportadora, que observa con atención el desarrollo de los acontecimientos.

El paro de los camioneros de San Antonio refleja una problemática que excede lo local y se inserta en la compleja relación entre transportistas, empresas portuarias y el sector exportador chileno. Con la temporada de fruta en puertas, la presión por destrabar el conflicto aumenta. Las próximas horas serán clave para determinar si las partes logran sentarse a dialogar o si el bloqueo se extiende, con consecuencias aún difíciles de cuantificar para la economía nacional.