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A través de una carta que fue ingresada este martes al Ministerio de Salud, y firmada por la presidenta de su directorio, Teresa Alarcón, la Sociedad Chilena de Pediatría criticó los dichos del Ministro de Salud, Jaime Mañalich, sobre las vacunas, y recordó que existe un “imperativo ético” en las decisiones sobre la salud pública.

“Los aspectos educativos en salud son primordiales, tanto en los aspectos de divulgación, como en aspectos relacionados a acciones en salud”, señala la carta, agregando que “no nos parece prudente anteponer esta variable por sobre las obligaciones que el Estado, como garante del Derecho a la Salud, debe ejercer traducido en acciones decisivas para la población”.

“La decisión individual de no vacunarse genera una condición de riesgo para poblaciones susceptibles, particularmente los niños, mujeres embarazadas, personas con dependencias tecnológicas y personas de la tercera edad, es decir, para aquellos integrantes más vulnerables de la Sociedad”, puntualizaron.

“No podemos dejar de lado las implicancias médico-legales y económicas que tiene entregar esta facultad de decisión a una familia respecto de la vacunación de sus hijos, familia, en general, ajena al acontecer de la Salud Pública, no siempre consciente de la responsabilidad civil y penal que implica una toma de decisiones incorrecta que puede generar secuelas irreparables o pérdida de la vida”, continúa el documento.

Junto a esto, reiteraron que existe “un imperativo ético que no se puede soslayar, que es la importancia de la Salud Pública por sobre las decisiones personales, en tanto éstas constituyen un riesgo para la salud de la comunidad”.