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Una emotiva marcha que reunió a unas 500 personas entre estudiantes de diferentes instituciones educacionales, apoderados y representantes de la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (Lgtb) de la región, se conmemoró la memoria de José Matías, el joven de 15 años que el jueves, 23 de mayo, se lanzó al vacío desde el piso 11 del edificio donde vivía.
A las 16:00 horas de este martes la madre y novia del adolescente partieron hasta la Plaza de Arturo Prat desde las inmediaciones del lugar donde vivía, en la calle Atacama, en una caminata pacífica que tenía como propósito “Educar para Salvar Vidas”.
La multitud comenzó a congregarse minutos antes en las inmediaciones del Colegio Sagrado Corazón, donde José Matías cursaba segundo medio; jóvenes de los colegios Católico, Belén, Bicentenario, entre otros, se sumaron a la iniciativa que Marcela Guevara de las Flores tuvo junto Scarlett Fritis, polola de Matías.
“Mi intención fue hacer una marcha totalmente pacífica que no tuviera ningún hecho de violencia, porque si generamos una palabra agresiva vamos a hacer que las personas que se equivocaron porque no tuvieron la fortuna y suerte de ser educadas en el amor y la tolerancia, ganen nuevamente”, comentó Marcela.
A pesar que la manifestación silente buscó, en primer lugar, visibilizar los hechos de acoso escolar que se suscitan dentro de las comunidades educativas contra las personas con tendencias diversas, no necesariamente homosexuales, la mujer manifestó su agradecimiento al gran número de personas que -desde el fallecimiento del chico- le mostraron su cariño, respeto y voluntad de querer luchar contra este flagelo.
Muchos de los adolescentes que asistieron a la convocatoria se mostraron identificados con la comunidad Lgtb, pero sobre todo con el sentir de Matías por ser rechazado y marginado por su identidad de género; una de ellas fue Paulina Salazar, una estudiante de segundo medio que, si bien no era amiga de la víctima, había escuchado de él y de los maltratos a los que era sometido.
“Yo en realidad no era amigo del Mati, pero cuando supe de su muerte me preocupé porque yo soy parte de la comunidad Lgtb y me duele mucho que mi propia comunidad esté tan mal, que nos acorralen tanto solamente por ser como somos. Es lamentable que tengamos que ocultarnos y actuar como otras personas solamente para complacer al mundo o por nuestro propio miedo”, comentó.
Sobre esto Scarlett Fritis, novia de José Matías, aseguró que él le contaba que lo agredían física y psicológicamente, pero que el último día una niña le dijo que se lanzara del último piso. “Ya era mucho tiempo que él sufría bullying y ya no pudo más; nadie hizo nada para ayudarlo, lo rechazaban, lo miraban mal y le decían cosas”.
Marcela y sus familiares se esforzaron siempre por reforzar las emociones de Matías mediante la aceptación, el amor y el respeto; por ello desde que manifestó su identidad de género masculina, aún siendo niña de nacimiento, se integraron en la comunicación, pero algo falló. El joven solo comentó a su madre que tenía deseos de ser cambiado de colegio y, aunque le comentaba poco de lo que sufría, nunca le dejó ver la realidad de lo que era víctima.
“¿una madre que ve que va a pasar esto no lo habría detenido?, ¿no hubiera parado esto?, ¿no habría dado mi vida para que fuera de otra manera? (…) Muchas de las cosas que el Mati vivió dentro de colegio, lamentablemente por su personalidad, se las guardó; solamente manifestó en casa su deseo de cambiarse de colegio y este año nos estábamos preparando (…) yo no tenía cómo adivinar que esto era tan cruel”, agregó su mamá.
Al parecer la única que conocía la realidad absoluta era Scarlett, quien además afirma que las autoridades de la institución también se sumaron a la inacción ante hechos agresivos que atentaban contra la integridad física, moral y mental de su pololo.
“La inspectora lo veía raro, nadie lo ayudaba ahí, miraban no más, pero nunca hicieron nada; él no denunció, solamente lo comentaba, siempre dijo que iba a hablar, pero mentía; se lo guardaba”, dijo entre lágrimas la consternada chica.
Al evento también asistieron miembros de las organizaciones que luchan por los derechos civiles de la comunidad Lgtb y es por ello que Juan Domingo Rojas, presidente de la Asamblea de Disidencia Sexuales de Atacama, habló de todas las organizaciones que hacen un rol desde la organización con la región, para decir basta a las muertes de transexuales y a los crímenes de odios ocurridos en la zona.