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La entrada en funcionamiento del nuevo terminal rodoviario de Copiapó, es esperada por autoridades, la empresa constructora y algunas empresas de transporte no urbano como una gran oportunidad de desarrollo para la comuna y la región de Atacama. Según el gerente general Claudio Atal, la construcción de las instalaciones está finalizada y sólo se espera las correspondientes autorizaciones de parte de los organismos competentes. Mientras, el examen de los antecedentes jurídicos sobre la regulación de los terminales de buses instalados en el centro de Copiapó revela una normativa que se contradice con los usos de suelo establecidos en el plan regulador y una falta de regulación particular especial respecto de estos recintos.

(Por Rodrigo Ferrada).- Expectativas de mejoramiento y desarrollo regional y comunal son las que traen la próxima entrada en funcionamiento del nuevo Terrapuerto de Copiapó, edificación que busca concentrar todo el flujo de transporte interurbano, urbano y rural en un solo punto, ayudando así a la descongestión del centro y la protección del casco histórico, donde se emplazan varios terminales de buses, siendo además de utilidad para el mejoramiento de la conectividad.

La obra, fruto de una alianza público-privada entre la empresa constructora, liderada por Claudio Atal, el Ministerio de Bienes Nacionales y el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, tiene además la finalidad de proporcionar a la ciudad con instalaciones modernas de primer nivel, que eleven el estándar de calidad de atención a los usuarios.

EMPRESAS DE BUSES

Algunas empresas de locomoción colectiva interurbana aprecian la construcción y puesta en funcionamiento del nuevo rodoviario, argumentando que proporcionará modernas instalaciones, dado que el nivel de la obra es de alta calidad.

Así lo expresó, por ejemplo, Ariel Devaud, gerente general de Andimar:

“Como empresa de transportes nosotros creemos firmemente en ese Terrapuerto, si no me equivoco, fuimos los primeros en arrendar oficinas ahí, tenemos 6 oficinas arrendadas, y de hecho estamos en la implementación de las cajas y letreros,  porque tengo entendido que esto parte el próximo mes, nosotros creemos que ese terminal es un foco de transporte, donde tiene que estar conectado con la ciudad, y el estándar que tiene a nosotros nos fascina, es un terminal que parece aeropuerto, que tiene buen estándar de loza, oficinas de primer nivel, instalaciones como se merece la ciudad de Copiapó”.

“Sin duda es una buena alternativa para el desarrollo de Copiapó y Atacama, tengo las últimas fotos, porque fui la semana pasada a Copiapó, un terminal amplio, con buenos accesos, con instalaciones de primer nivel, los baños también, mejora el estándar, sube la vara, y creo que es el terminal de buses que Copiapó se merecía”, dijo finalmente.

EMPRESA CONSTRUCTORA

Claudio Atal, gerente general y dueño del recinto, expresa que las instalaciones ya se encuentran finalizadas en su construcción, actualmente estando sólo a la espera de los permisos municipales que correspondan, además comenta que se hizo un gran gasto en medidas de mitigación de la obra.

“Estamos en la etapa final de la presentación a la Municipalidad de todos los papeles para que inicie la recepción final del edificio, el terminal constructivamente está listo, lo que falta son algunos certificados de dotación, que ya los están emitiendo o lo deberían emitir a la brevedad quienes compete, eso es lo que falta, pero el terminal está completamente listo”, comentó.

Además indicó que la autoridad impuso al proyecto la realización de costosas medidas de mitigación que aumentaron los costos y demoraron las obras.

“Lo que pasa es que nosotros estábamos realizando las medidas exageradas y costosas de mitigación que nos pedían, le recuerdo que a nosotros nos pidieron hacer todo lo que está en el proyecto MOP, y nos exigieron a nosotros hacer la mitigación, de hecho ya lo vienen haciendo y lo que correspondía a la zona del terminal de buses, nos lo exigieron a nosotros , que es el arreglo de todo el acceso sur de Copiapó, pidiéndole al privado que haga lo que está contemplado por el Estado, todo el proyecto de mitigación que nos pidieron nos costó lo que nos costaba la concesión, o sea nosotros para cumplir con las bases de esta, debíamos invertir como mínimo 45 mil UF y el costo de la mitigación exigida por las autoridades pertinentes asciende a dicho monto, solo en las medidas de mitigación solicitadas por la autoridad gastamos eso”, sostuvo.

Además, Atal comenta que el avance de la construcción se vio muy dificultado primero por el estallido social, y luego por la pandemia, que afectó al menos en un año el término del recinto:

“Durante el estallido tuvimos 4 eventos muy importantes en donde estuvo en peligro el terminal y afectó muchísimo en el avance”, comenta el gerente general.

“No sé cuándo el terminal esté funcionando, va a depender de la Dirección de Obras de la Municipalidad, lo que se demoren ellos en revisar los antecedentes”, comentó además.

“Espero que el Terrapuerto sea una buena alternativa de desarrollo comunal y regional, que las autoridades de la región se pongan al día con el terminal o le den la fuerza que requiere, porque la inversión es millonaria, y las autoridades hasta la fecha, todavía no han tomado el peso a lo que es tener sólo un ingreso controlado a toda la región, lamentablemente las autoridades de la zona han hecho muy poco por el terminal nuevo, nosotros estamos felices con el terminal, y para los habitantes de Copiapó y toda la región de Atacama será un gran avance ya que merecen recibir un servicio de calidad y seguro”, expresó.

SEREMI DE TRANSPORTES

Por su parte, el seremi de Transportes y Telecomunicaciones, Vittorio Ghiglino Bianchi, se refirió al impacto a corto y largo plazo que tendrá la nueva construcción para el desarrollo de Copiapó y la región de Atacama:

El terrapuerto mejorará la conectividad de nuestra ciudad y de toda la región, ya que permitirá impulsar el desarrollo de zonas como El palomar, Rosario, entre otras. Este proyecto, es fruto de una alianza público-privada en la que participan el Ministerio de Bienes Nacionales y el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones y tiene como fin dotar a la capital regional de un recinto, de primer nivel, que promueva la intermodalidad. En ese lugar se concentrarán el transporte interurbano, urbano y rural, lo que generará ejes troncales que harán más eficiente el transporte público de Copiapó”, indicó.

También comentó sobre la importancia del proyecto para mejorar aspectos viales de la ciudad, como la congestión vehicular que experimenta el centro:

“Esta obra va a generar que el centro de Copiapó sea más amigable, más caminable y más compatible con otros modos de transporte. Nosotros hemos impulsado una Ley de Convivencia Vial que busca que las ciudades se construyan a través del respeto mutuo por los distintos modos de transporte. Todos sabemos que la circulación de buses genera congestión en la ciudad, por lo que sacarlos del casco histórico y generar un terrapuerto ordenado y con accesos adecuados es indispensable para desarrollo urbano de la ciudad”, argumenta el seremi.

Consultado sobre si se contemplan, debido al nuevo terminal, modificaciones en los tramos de la locomoción colectiva urbana en Copiapó, la autoridad señaló:

“Sí, en Copiapó tenemos aproximadamente 20 líneas de taxi colectivos, de las cuales varías han manifestado su intención de llegar al nuevo terrapuerto. Todas estas propuestas están siendo analizadas por la Seremía de Transportes. Además, tenemos un sistema de transporte público mayor, que en este momento no está cumpliendo con los estándares que nosotros esperamos. Por este motivo creemos que es momento de implementar Red de Movilidad Atacama. Es muy importante para nosotros tener el estándar que tienen otras ciudades de Chile, de manera de tener una mejor calidad de vida como lo ha dicho el Presidente Sebastián Piñera, un transporte digno y de calidad para nuestros ciudadanos.

El seremi además comentó sobre el entendimiento con las empresas de buses:

“Este es un trato entre privados, pero nosotros tenemos toda la disposición para que este traslado se concrete y, por lo tanto, hemos sostenido reuniones con los distintos operadores de servicios interurbanos, urbanos y rurales. En algunos casos ya se han firmado acuerdos con la concesionaria del terrrapuerto y próximamente se abrirán las boleterías. La idea es que todas las empresas de buses emigren al nuevo terrapuerto, para concentrar toda la oferta en un solo lugar y descongestionar el centro de la ciudad”.

Ante la consulta sobre los terminales de buses en el centro e incluso las obras de expansión de alguno de ellos, y las medidas que se tomarán en caso de negativas a trasladarse al nuevo terminal, Ghiglino comentó:

“Acá hay un consenso entre el Municipio, Minvu y Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones para resguardar el centro de Copiapó, el casco histórico. Este proyecto es de una magnitud tan importante que tenemos que apelar a eso para poder trasladar los terminales de forma permanente, sin que genere ningún caos y para ello, emitiremos todas las resoluciones pertinentes para que ello se concrete”.

LAS CONTRADICCIONES NORMATIVAS DE LOS TERMINALES DE BUSES EN EL CENTRO DE COPIAPÓ.

Tal como expresan la autoridad de transporte y la empresa constructora, la normativa regulatoria de la presencia de los terminales de buses en el centro de la ciudad de Copiapó es contradictoria con lo que ordena el plan regulador, y además existen pocos antecedentes sobre permisos o autorizaciones de estos terminales en el sector, por lo que para las autoridades y el correcto funcionamiento vial de Copiapó, se hace prioritaria la entrada en funcionamiento del nuevo Terrapuerto, ante la débil regulación existente respecto del emplazamiento de estas instalaciones en la zona del casco histórico.

Así, el gerente general de la obra del Terrapuerto, Claudio Atal, sostiene:

“Hoy por hoy existen en Copiapó terminales de buses que funcionan por permisos irregulares, que dañan el casco histórico de la ciudad y generan alta congestión”.

Consultado el Seremi de Transportes Vittorio Ghiglino sobre la duda que surge respecto a los terminales de buses ubicados en el centro de Copiapó, ya que según el plan regulador, en cuanto a la zonificación, el artículo 21 N° 4 establece como «ZONA A», el área central de la ciudad, estableciendo el artículo 22 que se permiten terminales o paradas de taxis, no así terminales de buses interurbanos, señalándose como usos de suelo prohibidos todos los no señalados en dicha norma, señaló:

“En cuanto al plan regulador de Copiapó existen bastantes complejidades respecto al tipo de zona que se han catalogado. Actualmente existe un plan regulador que está en Contraloría, el cual se está revisando de manera de tener una mejor zonificación. Nosotros consideramos que hay una visión bastante precaria sobre las autorizaciones de estos terminales, por lo tanto, hay que apelar a la gobernanza y a la prudencia. Copiapó es una ciudad que ha crecido y necesita un orden más armónico y los terminales ubicados en pleno centro quedan fuera de esta lógica de mejor ciudad”.

“Solamente hay dos terminales que están autorizados, sin mayores antecedentes y que obedecen a otros tiempos. Llegó el momento de repensar esto y comprender que estos terminales deberían estar ubicados en otra zona, en un mismo lugar, de modo que eso nos permita construir una mejor ciudad”, expresa el seremi.

En efecto, la investigación realizada por Diario Chañarcillo en base a los antecedentes jurídicos a que tuvo acceso, dan cuenta de esta realidad.

Solicitada la información al Municipio de Copiapó, a través del Portal de Transparencia, sobre ordenanzas o decretos que regulen la presencia de terminales de buses en el centro de la ciudad, se nos remite al decreto municipal N° 499 de 28 de marzo de 1986, que aprueba la Ordenanza de Terminales para Servicios de Locomoción Colectiva no Urbana.

Dicha ordenanza regula el funcionamiento de los terminales, el uso de las instalaciones, la división de las instalaciones entre oficinas y lozas de embarque, entre otros aspectos, pero nada dice respecto de la ubicación de los terminales en el centro ni un fundamento que los permita, remitiéndose en su artículo N° 1 como reglamentación complementaria, a la Política Nacional de Terminales para Servicios No Urbanos, que data de 1985 y dispone: “Los terminales de los servicios de locomoción colectiva no urbana deberán estar ubicados fuera de la vía pública, salvo los casos en que el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones lo autorice expresa y fundadamente en coordinación con la Municipalidad correspondiente”. Además, el decreto municipal N° 499 aludido, remite a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción, del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, norma a la que también hace referencia el plan regulador de Copiapó, el cual expresa: “Los Terminales de Locomoción Colectiva No Urbana y Urbana se regirán por las disposiciones de los artículos 4.13.1. al 4.13.10 de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones, se permitirán en la Zona E del Artículo 21, debiendo respetar la normativa de dicha zona”.

Así, la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones establece al efecto en los artículos aludidos normas subsidiarias, ya que el párrafo correspondiente de la ordenanza trata sobre terminales de locomoción colectiva urbana, pero aplicándose por remisión del plan regulador lo ahí dispuesto, que respecto a la ubicación de los terminales, establece que “Los terminales de vehículos y, depósitos de vehículos de locomoción colectiva se podrán localizar en las zonas en que el Instrumento de Planificación Territorial admita como usos de suelo los correspondientes a infraestructura y actividades productivas”.

Como se aprecia, ambas normas remiten la una a la otra.

Por otro lado, el Plan Regulador de la ciudad de Copiapó es claro en la materia, el centro de Copiapó se establece como “Zona A”, y establece como usos de suelos no permitidos todos los no contemplados, no estando presente en dicha zona como uso permitido la instalación de terminales de buses, los que por expresa disposición del plan regulador, se deben emplazar en la “Zona E” o industrial exclusiva, y “se regirán por las disposiciones de los artículos 4.13.1. al 4.13.10 de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones, se permitirán en la Zona E del Artículo 21, debiendo respetar la normativa de dicha zona”.

 Finalmente, el único antecedente disponible en el archivo de la Biblioteca del Congreso Nacional, respecto del tema es la Resolución Exenta 121, de 1997, del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, que autoriza expresamente, la instalación de un terminal de buses no urbanos en calle Chañarcillo 670, donde se encuentra actualmente el terminal de Turbus.

Al efecto la resolución resuelve:

 “1.- Autorizase el funcionamiento del terminal de buses no urbanos, ubicado en calle Chañarcillo Nº 670 de la ciudad de Copiapó, de propiedad de Comercial e Inversiones del Pacífico Ltda”, esta última empresa, conforme a documentos obtenidos de la Fiscalía Nacional Económica, es una de las sociedades con que opera Turbus.

“2.- El propietario del terminal, antes individualizado, deberá dar cumplimiento a lo establecido en la citada Ordenanza Municipal y en la Resolución exenta Nº 197/95 de la Secretaría Regional Ministerial de Transportes y Telecomunicaciones de la Región de Atacama”.

Existe entonces un ruido normativo que causa una contradicción con lo ordenado en la Ordenanza Municipal y el Plan Regulador de la comuna, que a juicio de muchos hace necesaria la operatividad pronta del nuevo rodoviario.

(Por Rodrigo Ferrada)