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Los daños provocados por el relave que CAP ha depositado en el océano por más de 40 años a través de una  tubería que transporta desechos desde la planta de pellets de CAP hasta el fondo marino de la bahía de Chapaco ha sido una carga ambiental que toda la comunidad ha tenido que soportar, donde distintas autoridades no han querido o no han podido hacer mucho para que esto se revierta y su habitantes quienes han sido testigos del constante deterioro de sus costas y de su calidad de vida.

La Directora Ejecutiva de Oceana Directora Liesbeth van der Meer, el año 2020 señaló “Este es el único relave que se deposita en el océano en Chile, siendo nuestro país uno de los pocos que lo realiza a nivel mundial; se debe aprender de este grave error y del daño causado”, donde hace un  llamado a la empresa CAP a tomar conciencia del deterioro, no solo a la comunidad, sino también a todo el ecosistema del lugar.

Huasco es una de las llamadas Zona de Sacrificio que se han instalado en las costas del país durante las últimas décadas. El concepto responde al alto número de industrias contaminantes que se asentaron en estos lugares, generando la degradación del medio ambiente y poniendo en riesgo la salud de la población. En esta zona del norte, particularmente, se suma a las termoeléctricas a carbón el único relave minero que en Chile es lanzado al mar, una situación que durante años ha generado contaminación.

Para el Director de Ciencias de Oceana Chile, Matthias Gorny, “el daño ya está hecho, probablemente en algún tiempo igual van a volver algunas especies que son capaces de vivir en este tipo de ambientes, pero no va a volver a ser como antes”. Ante esto, los pescadores de la zona afirman que “el pescado desapareció como por arte de magia”.

En 2017, Oceana presentó una denuncia ante la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) en la que acusó a CAP de descargar relaves en el mar sin que esta práctica se encuentre permitida en Chile. En enero de 2018, la SMA formuló 20 cargos en contra de la empresa por infringir normas ambientales, siendo el de mayor gravedad la descarga de relaves en el mar cuando ni siquiera contaba con autorización ambiental para la disposición de los mismos en tierra. A raíz de la denuncia, CAP se comprometió a detener el vertimiento de este relave en 2022.

Como muchos se enteraron la semana pasada que CAP o CMP ahora se denomina,  presentó una solicitud,  que se dio a conocer en la plataforma del sistema de evaluación de impacto ambiental, dependiente del SERVICIO DE EVALUACIÓN AMBIENTAL; el pronunciamiento de la SEREMI de Salud donde indica respecto de la calificación de las actividades relacionadas a un depósito de Relaves que CMP busca instalar dentro del límite urbano Comunal en sectores cercanos a Playa Brava y Bahía Chapaco. Calificación que eventualmente permitiría la instalación y operación de un depósito de relaves de un volumen de 14.6 toneladas durante el proceso de operación de dicho proyecto (8 años). Este volumen se remplazaría a 3 km de las áreas residenciales más próximas (sector 21 de mayo y Sector Plan 45).

Si este proyecto se lleva a cabo sería la muerte silenciosa, no solo para el Puerto Huasco, sino que para toda la provincia, los desechos que se depositarán en plena playa estarán expuestos a los fuertes vientos que se producen a ciertas ahora en el lugar, que podrían desplazar a varios kilómetros a la redonda parte de estos desechos y afectar a gran parte del territorio de la provincia del Huasco. Hacemos un llamado a la comunidad a tomar conciencia de lo que se quiere hacer y no hipotecar el territorio por unos pocos empleos que genera esta Minera.