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La nación asiática enfrenta una fuerte ola de contagios y fallecidos por el Covid 19. En las calles las personas corren para conseguir una cama en un hospital, oxígeno para sus familiares o que los muertos reciban como corresponde los honores fúnebres que dicta la religión hindú.

El llanto, la desesperación y la angustia se apoderan de las ciudades y calles de India en medio de una segunda ola de Covid que ha llevado al país asiático a una verdadera crisis sanitaria en donde los hospitales, las farmacias y crematorios no dan abasto para la cantidad de personas que se contagian cada día.

Solamente en los últimos tres días, las autoridades indias han informado de casi un millón de nuevos contagios, mientras que el promedio de muertes de la última semana alcanza las 4 mil personas diarias.

Según el corresponsal de la BBC en Nueva Delhi, Vikas Pandey, la ciudad está bajo asedio. En una crónica muestra las carreras en las calles, el llanto de familiares por la muerte de un ser querido, la falta de medicamentos e incluso de oxígeno en los recintos médicos.

Luego de conseguir una cama en alguno de los hospitales de la capital, los más cercanos deben procurar un tubo de oxígeno para después llevarlo a recargar en un recinto a las afueras de Delhi. Sin embargo las largas esperas que se pueden extender hasta por seis horas, no garantiza que el trámite sea logrado con éxito.

Las personas sostienen que la falta de oxígeno ha provocado la muerte de pacientes que luego son llevados al crematorio, como dicta la tradición en ese país que debe realizarse el funeral. Pero los familiares de los muertos acusan que están siendo cremados de manera adecuada, de acuerdo con los rituales hindúes, a lo que se suma la baja presencia de religiosos que encabecen las ceremonias ante la gran cantidad de cuerpos.

Según publica nuestro medio asociado Radio Francia Internacional con información de la agencia AFP, India superó el miércoles el umbral de las 250 mil muertes por covid-19 desde el inicio de la pandemia, pero las cifras recabadas a lo largo de este país de mil 300 millones de habitantes apuntan a un balance mucho mayor.

Según el ministerio de Salud indio, 4 mil 205 personas murieron en las últimas 24 horas, con lo que el balance total de muertos se eleva a 254 mil 197. Los contagios superan los 23,3 millones, tras sumar casi 350 mil más.

El virulento brote desbordó hospitales, crematorios y cementerios. Y, aunque el virus parece retroceder en grandes ciudades, golpea a las zonas rurales del interior, donde viven dos tercios de la población.

“Las muertes son mucho más numerosas de lo que revelan nuestros datos oficiales”, dice a la AFP el investigador independiente en políticas de Salud y Bioética Anant Bhan, para quien “incluso una cifra tres o cuatro veces superior sería una subestimación”.

Las cifras no cuadran, sobre todo en Guyarat (oeste), estado natal del primer ministro indio, el nacionalista hindú Narendra Modi, y gobernado por su Bharatiya Janata Party (BJP).

En Rajkot, por ejemplo, se comunicaron oficialmente 154 muertes entre el 1 y el 23 de abril, aunque los responsables sanitarios de la ciudad registraron por su parte 723.

En el mismo período, Bharuch declaró oficialmente 23 fallecidos, pero, según responsables de crematorios y cementerios, se celebraron 600 funerales en total.

Imágen: Indian Express