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Catástrofe nacional en Francia. Un incendio de graves proporciones está devastando la Catedral de Notre-Dame de París sin que durante horas los bomberos hayan podido hacer nada para frenar el avance de las llamas. El fuego, que se inició sobre las 18:50 horas, ha afectado a todo el armazón que sustenta el tejado y la aguja central del templo, añadida en el siglo XIX al templo medieval, y dos tercios del tejado se han derrumbado.

No obstante, los bomberos de París han asegurado que la estructura «está a salvo y preservada de la destrucción total». El responsable del cuerpo ha comunicado que las dos torres se han salvado.

El secretario de Estado francés del Interior, Laurent Nunez ha afirmado que la estructura de la catedral «puede haberse salvado», debido al enfriamiento registrado en los últimos minutos, aunque ha invitado a «seguir siendo prudentes». Pero para que se confirme habrá que esperar «unas tres o cuatro horas».

Al mismo tiempo, el jefe del dispositivo de bomberos, Jean-Claude Gallet, ha señalado que están tratando de poner a salvo el mayor número de obras de arte de la catedral, aunque resulta muy complicado por el humo y por que no dejan de desprenderse fragmentos desde la cubierta. Al menos uno de los bomberos ha resultado herido, según Le Figaro.

«Lo peor ya ha pasado» El presidente de la República, Emmanuel Macron, ha dado un discurso sobre las 23:30 horas a los pies del edificio en el que ha afirmado que «lo que ha sucedido es una tragedia terrible». Agradeciendo el «extremo valor» de los «casi 500 bomberos» movilizados contra las llamas, el presidente ha asegurado que las próximas horas serán «difíciles».

«Lo peor ya ha pasado, pero la batalla no se ha ganado por completo», ha sentenciado. Además, el Macron ha aprovechado su intervención para anunciar que este martes se lanzará una suscripción nacional «para reconstruirla entre todos».

El incendio en la catedral, uno de los monumentos más emblemáticos de París y el más visitado de Europa, estaría «potencialmente relacionado» con las obras de renovación del edificio, según han apuntado fuentes de los bomberos citadas por la televisión francesa BFMTV. También añadían que, poco después de comenzar el fuego, se estaba quemando todo el material de madera (unas 500 toneladas) de la catedral y fue rápidamente evacuada.

El fuego se avistó por primera vez en la parte de la cubierta de la cabecera, sobre el deambulatorio, en torno a las 18:50 horas de la tarde de este lunes. Los bomberos tuvieron dificultades para acceder a la catedral, lo que hizo que las llamas se extendieran por todo el armazón que sujeta el techo, que poco a poco fue pasto de las llamas, que también afectaron a algunos arbotantes.

En el momento del incendio la catedral ya había cerrado a los turistas, pero las autoridades evacuaron todo el perímetro, así como parte de las viviendas adyacentes.

El alcalde del distrito 4 de la ciudad, Ariel Weil, ha asegurado que todos los bomberos disponibles en la ciudad se han trasladado al lugar de los hechos mientras miles de personas, turistas y locales, observan la escena en directocon espanto y muchos no pueden reprimir un grito o las lágrimas.

El presidente francés, Emmanuel Macron, acudió por la tarde a los alrededores de Notre-Dame de París para seguir el trabajo de los bomberos acompañado por el primer ministro, Édouard Philippe. Otros miembros de su Gobierno, entre ellos la ministra de Defensa, Florence Parly, el titular de Cultura, Franck Riester, y el secretario de Estado de Interior, se trasladaron igualmente al puesto de mando desde donde se supervisan las operaciones.

La Fiscalía de París ha abierto una investigación para determinar las circunstancias del incendio. La Policía Judicial ha sido la encargada de investigar los motivos del incendio y agentes han comenzado los interrogatorios para esclarecer el origen del fuego, que comenzó en uno de los andamios de las obras de renovación.

Ciudadanos y turistas, entre lágrimas Kaissia Rouan, que se encontraba en el parque adyacente al templo, ha asegurado a Efe que «cuando llegaron los bomberos ya había muchas llamas que salían del tejado» de la catedral. «Hemos visto mucho humo, pensábamos que era por las obras que están haciendo. Cada vez había más, nos hemos ido a la parte delantera y nos han desalojado para evitar que nos afectara el humo. Hemos visto las llamas salir de la catedral. Es muy triste», ha explicado la turista visiblemente afectada.

Mientras los bomberos han seguido con sus labores de extinción, los ciudadanos y turistas de París se han ido reuniendo en las calles aledañas a la catedral de Notre-Dame para hacer su particular homenaje y esperar juntos al desenlace del incendio de este símbolo europeo. Al tiempo que varios edificios religiosos en Francia han tocado sus campanas en apoyo y conmemoración, algunos de los edificios públicos del Gobierno han proyectado la bandera en sus fachadas.

Además, los ciudadanos se han arrancado de manera espontánea y entre lágrimas a entonar varias oraciones como el Ave María en las calles de la capital parisina mientras no quitan la vista del edificio en llamas. También han querido hacer partícipes a los bomberos de dicho homenaje y no han dudado en ponerse a aplaudir mientras pasaban los camiones del cuerpo.

Apoyo internacional y del Vaticano Un gran número de dirigentes políticos y culturales han mostrado su horror en las redes. La directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, ha expresado su «inmensa emoción» por el incendio, al tiempo que ha ofrecido el apoyo de su institución para su restauración. «La Unesco sigue de cerca la situación y está al lado de Francia para salvaguardar y rehabilitar este patrimonio inestimable», ha escrito en su cuenta de Twitter la antigua ministra francesa de Cultura.

El Vaticano ha recibido con «incredulidad y tristeza» la noticia del «terrible» fuego que ha devastado buena parte de la cubierta de la catedral, «símbolo de la cristiandad en Francia y en el mundo». El portavoz interino de la Santa Sede, Alessandro Gisotti, ha lamentado en un comunicado el incendio y ha manifestado la «cercanía» del Vaticano a los católicos franceses y a los parisinos y ha prometido oraciones por los bomberos y todos aquellos que se esfuercen en «hacer lo posible para afrontar esta dramática situación».

El incendio supone una catástrofe nacional. Macron ha anulado el discurso televisado que tenía previsto hacer este lunes, debido al incendio en la catedral. En su intervención, Macron iba a desgranar las principales medidas adoptadas tras haber consultado al pueblo como respuesta a las manifestaciones de los llamados «chalecos amarillos».

«Toda la nación siente emoción. Pienso en todos los católicos y en todos los franceses. Como todos nuestros compatriotas, estoy triste de ver quemarse una parte de nosotros mismos», escribió Macron en su cuenta de Twitter.

La catedral de Notre-Dame es el monumento más visitado de Francia, con 13 millones de personas al año, y símbolo de la historia del país en momentos clave. Notre-Dame es, junto a la torre Eiffel, uno de los grandes atractivos de la ciudad y una de las obras maestras del arte gótico con más de 800 años de historia.

El obispo de la ciudad Maurice de Sully decidió en 1160 construir una catedral en el estilo de la época y, respaldado por el rey Luis VII, por los notables y por múltiples corporaciones profesionales, las obras comenzaron tres años después, pero tardaron en finalizar algo más de un siglo, en 1272. Durante un tiempo fue el edificio cristiano más grande del mundo occidental y símbolo de la riqueza y de la potencia de la capital.