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Durante las últimas horas, Fundación Sol publicó un estudio titulado «Pensiones sin Seguridad Social: ¿Cómo se calcula el monto de las pensiones en Chile?». Entre las principales conclusiones a las que llegaron los investigadores, se encuentra la incapacidad del sistema actual de jubilación para entregar pensiones que puedan satisfacer las necesidades básicas de una persona.

«El objetivo de esta investigación es poder dilucidar los mecanismos generales de funcionamiento del sistema de capitalización individual en Chile, y en particular, aquellos procesos de determinación de montos de pensión para diversos casos simulados», explica el documento redactado por Francisca Barriga y Marcos Kremerman.

Gran cantidad de jubilados debe seguir trabajando

La Fundación Sol hizo hincapié en que en junio de 2021, la mitad de las 946 mil personas jubiladas por vejez obtuvo una pensión autofinanciada menor a $162 mil. Dicha cifra asciende solo a $237 mil para la mitad de los pensionados, al sumarle los subsidios del Estado entregados por el Aporte Previsional Solidario.

Incluso, la mitad de las personas que se jubilaron en 2020 y que cotizaron entre 30 y 35 años, es decir, la mayor parte de su vida laboral, «pudo autofinanciar una pensión menor a $287 mil, lo que equivale al 85 % del Salario Mínimo Vigente».

De igual manera, en los últimos 10 años la tasa de reemplazo, es decir, el porcentaje que representa la pensión respecto a la remuneración percibida por el trabajo, llega solo a un 20%. Si a lo anterior se le suman los subsidios estatales, solo se llega al 40% de tasa de reemplazo para la mitad de los jubilados en el mismo tiempo.

Esto redunda en que una gran cantidad de personas continúe ejerciendo labores pasada su edad de jubilación. «Antes de la pandemia, casi 800 mil personas que ya cumplieron la edad legal de jubilación siguen trabajando, y el 65 % de ellas no tiene contrato de trabajo o tiene protecciones mínimas en su empleo», detalla el estudio.

Asimismo, el levantamiento de información refleja que más de la mitad de las mujeres (56,7%) entre 55 y 60 años, registra menos de $10 millones acumulados en su cuenta para jubilar.

Composición del hogar, género y rentabilidad determinan la pensión

Los investigadores de Fundación Sol argumentaron que un sistema en que el principal pilar contributivo depende exclusivamente de cuentas individuales «no es capaz de entregar pensiones suficientes (cuyo monto posibilite satisfacer las necesidades básicas) para la gran mayoría de las personas».

De esta forma, el sistema administrado por las AFP «no entrega garantías ni certezas y solo a través de los subsidios del Estado, establece un complemento para las bajas pensiones que reciben las personas pensionadas que logran demostrar que pertenecen a hogares del 60 % más pobre».

Por lo tanto, el monto de las pensiones que cada persona recibirá al momento de jubilarse va a depender de factores exógenos al sistema, como la rentabilidad de los fondos y la actualización de la esperanza de vida que determinen los órganos reguladores, afectando las tablas de mortalidad.

A lo anterior se suman la conformación y estructura de los hogares de cada persona, donde inciden la existencia y edad del cónyuge, además de las cargas familiares.

El género también es un factor determinante. «Los procesos que determinan los montos de pensión final, muchas veces castigarán características personales como, por ejemplo, a las mujeres que solamente por el hecho de ser mujer y tener mayor esperanza de vida, les corresponderá un monto menor de pensión que a un hombre con las mismas características, edad, y monto en el saldo de su cuenta individual», detalla el documento.

«Que el monto final de una pensión dependa de los vaivenes pasados y futuros de los mercados financieros, del sexo de la persona, las características de su hogar y de la esperanza de vida, contraviene los principios de la Seguridad Social que son parte de los esquemas de Reparto que existen como eje central del pilar contributivo en la mayoría de los países del mundo«, concluye el estudio.

Aunque se aumente la cotización, se prevén pensiones más bajas en el futuro

La investigación de la Fundación Sol también concluye que para que el sistema chileno entregue pensiones suficientes, requiere de una cantidad de ahorro acumulado «que resulta imposible para el 95% de las personas afiliadas».

«Se tendría que provocar un salto cuántico en el mercado laboral chileno que permita mejorar las remuneraciones, la formalización y la estabilidad de los empleos, como nunca antes se ha producido en las últimas cuatro décadas para que, a través del sistema de AFP y el Pilar Solidario, se pudieran pagar pensiones que permitan vivir en Chile», afirma el texto.

Finalmente, los investigadores consideraron que, de mantenerse la misma lógica del sistema de pensiones, el futuro se ve aún menos auspicioso.

«Aunque se aumentara la tasa de cotización destinada a cuentas individuales en 4, 5 o 6 puntos porcentuales, dada la caída que década tras década se ha producido en la rentabilidad obtenida por las AFP, se proyecta que los $10, $30, $50 o $100 millones de ahorro acumulado, en el futuro, en términos reales, permitirá obtener aún menores pensiones que las que se observan en el tiempo presente«, aseguran.