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En mayo es el DÍA INTERNACIONAL CONTRA EL BULLYING Y EL ACOSO ESCOLAR y de acuerdo con datos de estudios realizados en 2019 por UNICEF, se sabe que un tercio de las y los estudiantes de entre 8 y 24 años (el 32 %) ha sido intimidado psicológicamente por sus compañeros en la escuela, al menos una vez. Este comportamiento está presente, principalmente, en todas las redes sociales (incluyendo Facebook, Twitter, Reddit e Instagram), en las plataformas de mensajería como WhatsApp, las plataformas de juegos y en múltiples sitios de Internet.

Fundación CAP, a través de su Programa Aprender en familia, desarrolla  talleres para padres, madres, cuidadores y agentes educativos que buscan promover los vínculos entre las familias y los establecimientos educacionales y fortalecer una parentalidad positiva. Uno de los temas que se abordan en estos encuentros es el ciberacoso, dado que es una situación que involucra y requiere la intervención de los diversos actores educativos de la sociedad. La psicóloga y coordinadora del Programa Aprender en Familia (PAF) de Fundación CAP, Claudia Soto, explica que estos talleres están diseñados para generar conversaciones que permitan compartir experiencias entre  los apoderados en relación a un tema relevante relacionado con la crianza de los niños, niñas y adolescentes. Este espacio es guiado por un apoderado/a monitor que en forma voluntaria se prepara para guiar los talleres frente a sus pares.

El ciberacoso se incluye en estos talleres, ya que actualmente internet y las redes sociales forman parte habitual de la vida de niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, a veces, no conocen o no creen los riesgos que el uso de estas tecnologías conllevan, ni tampoco saben cómo prevenirlos, por lo que es nuestro deber como adultos cuidarlos, guiarlos y acompañarlos para enfrentar este tema.

No podemos olvidar que la tecnología es una herramienta muy poderosa, y así como tiene aspectos positivos, su mal uso tiene riesgos y, uno de éstos es el ciberacoso. El ciberacoso es un tipo de maltrato que se realiza a través de las tecnologías de la información y, principalmente, de las redes sociales. Consiste en el acoso o intimidación de una persona (acosador/a), la mayoría de las veces anónima, a otra (víctima), provocándole daños, en ocasiones irreparables. En este tipo de maltrato, participan también los testigos que son todas aquellas personas que presencian la agresión, ya sea pasivamente (sin hacer nada para detener la agresión) o de forma activa como, por ejemplo, posteando o reenviando los mensajes ofensivos

Todas las personas involucradas en el ciberacoso (agresor/a, víctima y testigos), de una u otra manera se afectan, por lo que debemos como familia, enfrentar el problema con estrategias adecuadas y activar las redes para romper con el círculo del maltrato virtual.

“Es posible que la mayoría de quienes usamos las redes sociales hemos reenviado alguna vez un mensaje sin saber si es cierto o no. Probablemente lo hemos hecho sin mala intención y sin pensar que en esos contenidos hay personas implicadas, que pueden sufrir por estas acciones. Esto que nos sucede como adultos, también les ocurre a los niños, niñas y adolescentes. En ocasiones, mandan o reenvían mensajes que involucran a otras personas o a sí mismos, sin dimensionar el alcance que esta acción puede tener. La difusión de mensajes hirientes, fotografías sin consentimiento de su protagonista,  amenazas a través de las plataformas de mensajería, hacerse pasar por otra persona y enviar mensajes agresivos desde esa cuenta falsa, son algunas de las conductas de esta problemática”, señala Claudia Soto.

“Como para los adolescentes, el mundo cibernético es su mundo “real”, ya que es una plataforma que les permite encontrarse sin los límites que tiene el mundo físico, debemos adentrarnos en ese mundo, acompañarlos y guiarlos, tal como guiamos cualquier otro aspecto de la vida”, agrega la profesional y entrega algunos consejos: converse con su hijo o hija acerca de lo que hace en Internet y pídale que le muestre las redes sociales, juegos o plataformas digitales que ocupa. Luego, conversen sobre qué riesgos identifica, cómo se ha visto afectado/a con el ciberacoso, y qué medidas podrían tomar para evitar o proteger a quienes lo están viviendo”.

Acerca del programa Aprender en Familia de Fundación CAP

El programa Aprender en Familia, diseñado e implementado por Fundación CAP, ha beneficiado hasta la fecha a cerca de 48.000 estudiantes y sus familias, de un total de 152 establecimientos educacionales, abarcando desde salas cuna y jardines infantiles públicos hasta liceos, ubicados en 16 comunas a lo largo de Chile. Su principal desafío es potenciar el aprendizaje, desarrollo y bienestar de niños, niñas y jóvenes, involucrando a los padres y/o apoderados en su proceso educativo y fortaleciendo la alianza Familia-Escuela/Jardín. Es un programa único en Chile y contempla el trabajo sistemático en cuatro áreas: Vincular al establecimiento educacional con las familias, trabajar junto a los apoderados para potenciar sus habilidades parentales, promover el gusto de la lectura en familia, y fortalecer las redes de apoyo.