El caso que ha marcado la agenda educativa y política de la región de Atacama comenzó a fines de 2025, cuando se volvió viral un video de una celebración del quinto aniversario del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Atacama dirigida por Daslav Mihovilovic, entonces director ejecutivo suplente de la institución. El registro mostraba una fiesta celebrada en el Casino Antay de Copiapó con elementos llamativos, como una limusina de lujo, cámaras 360° y un banquete, que generaron fuerte crítica pública y política al percibirse como un evento ostentoso en un contexto donde la educación enfrenta importantes desafíos.
La difusión de esas imágenes motivó que, el 11 de enero de 2026, el entonces ministro de Educación, Nicolás Cataldo, solicitara la renuncia de Mihovilovic, la que este presentó al día siguiente. El Gobierno argumentó que la celebración dañaba la imagen del servicio educativo.
Semanas después, durante una actividad pública en Copiapó, el presidente Gabriel Boric se refirió al hecho, diciendo:
“Qué bueno que echamos al director del SLEP, porque no he conocido a una persona más descriteriada”.
Estas palabras generaron aún más polémica, ya que, según los abogados del exdirector, no se ajustaban a la realidad de los hechos. Mihovilovic sostiene que renunció “voluntariamente tras una conversación con el ministro” y que en ningún momento fue destituido formalmente. Además, ha defendido que la fiesta no implicó gastos de recursos públicos, como lo confirmó una auditoría ministerial que descartó pagos del SLEP por servicios adicionales como limusina o cámaras, y señaló que el evento fue financiado por un proveedor externo por un total de casi 3,65 millones de pesos chilenos.
Querella por injurias y daño a la honra
En respuesta a las declaraciones del Presidente, Mihovilovic presentó una querella por injurias graves contra Boric ante el Juzgado de Garantía de Copiapó, argumentando que las declaraciones del Mandatario habrían causado un “menoscabo laboral” y afectado su honra personal y profesional. En el documento legal se sostiene que los dichos de Boric fueron “afirmaciones objetivamente falsas y deshonrosas” e influyeron en la percepción pública de su gestión.
El exdirector incluso ha señalado que las repercusiones de esa exposición pública han afectado su carrera: por ejemplo, en una postulación reciente para dirigir el SLEP Litoral en Valparaíso, llegó hasta la etapa final del concurso, pero no fue elegido por el Presidente, lo que él atribuye a las alusiones surgidas a raíz de la polémica.
La querella solicita que se reconozca que las declaraciones del Presidente configuran el delito de injurias graves con publicidad, y propone sanciones que incluyen una pena de hasta tres años de presidio menor en su grado medio y una multa equivalente a 20 UTM.
Reacciones y reorganización del SLEP
Tras la salida de Mihovilovic, el Gobierno designó a Elisa Araya Cortez como nueva directora ejecutiva suplente del SLEP Atacama. Araya, con amplia trayectoria académica y gestión educativa, fue presentada como parte de un esfuerzo por fortalecer la institución después de un periodo de controversias y resolver los desafíos que enfrenta la educación pública en la región.

