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Minera Dominga es especulación pura y dura. No es un negocio de minería real y lo que ha hecho Andes Iron, es desprestigiar la imagen minera del país, una actividad trascendental para Chile”, afirma el geólogo experto en minería del uranio y del hierro, Mario Rojo Lara.

Mario Rojo trabajó 11 años en la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN) y 32 años en Compañía Minera del Pacífico (CMP), la principal productora de hierro de la costa americana del pacífico. Allí fue Jefe de la Unidad de Geología durante una década antes de pensionarse.

Conoce el proyecto Dominga muy bien. Primero porque intentaron vendérselo a CMP (Latin American Coper, antigua propietaria) cuando era jefe de geología de la compañía, y tuvo que revisarlo, y porque CMP es dueña de la continuación del mismo paño (El Tofo) donde está Dominga.

Es como Andina y Los Bronces, mismo yacimiento, solo separado por una raya que es la propiedad minera. Cuando fue el boom del precio del hierro, a fines de la década del 2000, hicimos pruebas metalúrgicas que demostraron que el material es de mala calidad, lo que incide en la baja recuperación en peso para lograr un producto de calidad vendible. Por eso suspendimos los estudios”.

Luego, nuevamente, ahora Andes Iron, les ofrecieron Dominga. CMP revisó el proyecto y confirmó lo que ya sabía. Tras este fracaso, se intentó vender Minera Dominga a Mitsubishi en Japón.

 “Ellos ‘inconscientemente’, entrecomillas, porque no hay nada inocente sobre esto, fueron a hablar con Mitsubishi. En esa época en cualquier proyecto de hierro en Sudamérica que se le ofrecía, Mitsubishi lo consultaba con CMP.  Hasta ahí no más llegó la conversación”. 

Ahora insisten en vender a los chinos – agrega -. Pero China tiene yacimientos igual de malos que no explotan. Creo que las empresas chinas piensan ¿cómo vamos a ir a explotar algo que es tan malo como lo nuestro y tan lejos?. Con menos de unas rayitas de sus cuentas los chinos podrían haber comprado la CAP y no han hecho ninguna OPA por ella.

A mediados del 2000 comenzó el proyecto Dominga. Pertenecía a Latin American Cooper, en donde trabajaba el geólogo Iván Garrido. “Sin resultados de peso durante muy acotados estudios, los inversores ingleses no encontraron viable el proyecto, independiente de discretas anomalías de cobre y oro en una matriz ferrífera. Esa es la realidad“, cuenta Rojo.

En 2009 Garrido y el grupo Larraín Vial crean Minería Activa, como administradora de fondos de inversión en minería. Larraín Vial, no tardó en sumar oficinas familiares como la de los Piñera Morel y de sus amigos, los Délano Méndez. Luego Minería Activa compró Dominga y ésta, a su vez vende el proyecto a uno de sus socios, la familia de Carlos Délano. En 2010 asume la presidencia Sebastián Piñera y nace Andes Iron. Iván Garrido asume como Presidente Ejecutivo y CEO, cargo que ocupará hasta diciembre de 2020.

Mario Rojo recuerda:

Larraín Vial compró sin contactar a nadie que conozca el negocio del hierro, que tiene complejidades muy particulares. El geólogo Iván Garrido no tiene experiencia real en hierro y tiene un desplante muy especial que lo hizo prescindir de los que realmente conocen el negocio y estaban en la supuesta competencia. No conoce las complejidades del proceso ni del mercado del hierro. Con su amigo, el geólogo Armando Signa “inventaron” el proyecto y se lo metieron en la cabeza a la empresa Larraín Vial, que nunca ha hecho minería, son asesores financieros.

Luego adornaron un poco el proyecto y se lo vendieron a Délano. Cuando se dieron cuenta que Garrido no logró interesar inversores internacionales, le ofrecieron comprar sus acciones e indemnizarlo. Y se fue muerto de risa. Hizo su pasada y ahora es millonario en dólares.

“Délano no invirtió su patrimonio”, advierte el experto en minería del hierro. “Compró Dominga con préstamos bancarios, entre ellos BCI y Banco de Chile, tengo entendido. El hecho es que están endeudados y por eso están apurando la cosa, todos tienen interés en que aparezcan inversionistas. En parte por eso necesitaban destrabar el tema ambiental, pero no les preocupaba tanto porque sabían que se iba a solucionar gracias a este gobierno. Lo que les preocupa son los temas técnicos ¿porque echaron a Garrido si no lo creyeran?. Tiene que haberles llegado información de que la cosa iba mal técnicamente.

Los problemas

Andes Iron informa en su página institucional que producirán concentrado de hierro de alta calidad y bajo costo, “un producto premium y competitivo”. También asegura que el costo de inversión es de $2.500 millones de dólares.

Nada de eso concuerda, afirma el experto Mario Rojo.

Lo que hay en Dominga, parte del Distrito El Tofo en Coquimbo, “son tobas mineralizadas con magnetita que en su parte superior contienen a este mineral oxidado. Para efectos prácticos es estéril y debe llevarse a desmontes. Eso se hace cuando el material está bajo la ley de corte, lo que significa que el costo de producción es muy alto para generar ganancias, y por eso los desmontes quedan ahí, no sirven de nada”.

La ley media de hierro de Dominga es de 23%. Como comparación, la ley media de El Romeral es de 52%, lo que significa que hay que mover menos roca para sacar el mineral. También es importante decir que la ley de cobre que declaran es 0,09%. Y resulta que en la minería del cobre el 0,1% se considera estéril. ¡Tienen menos que el estéril y lo declaran como un recurso de cobre!

Y agrega:

– Desde que Minería Activa era dueña de Dominga saben que tiene una ley de hierro de 23%. Con eso sólo se puede obtener un concentrado de hierro que no cumple con las exigencias de los mercados internacionales, que es de un 67 a 69% de hierro total.  Dominga puede llegar a valores máximos de 64 a 65 % constituyendo un producto de mala calidad.

– Entre 64 y 67% no parece haber una gran diferencia

– Parece muy poca, pero los castigos son enormes por cada punto de fierro que no vaya en el concentrado ofrecido. Las multas son tremendas, unos $10 dólares por cada unidad de hierro menos. O sea vender un concentrado de 67% es mucho mejor que vender uno de 65%, porque se afecta el precio de modo exponencial.

Un punto crucial es la comercialización, afirma Mario Rojo.

– El mercado de concentrado de hierro es muy estricto, sobre todo por temas ambientales. Hay una relación directa entre la calidad del producto y la huella de carbono. Mientras más impuro, más se castiga el precio. En periodos de escasez de concentrados, los compradores aceptan minerales de menos calidad, pero con fuertes castigos económicos al vendedor. Y para obtener un producto vendible en Dominga, la cantidad de procesos que se requieren son enormes, afectando la huella de carbono local.

La compañía afirma que Dominga producirá 12 millones de toneladas anuales de concentrado. Mario Rojo explica lo que se necesita para producir sólo 10 millones:

– Para ello se requiere moler y chancar 50 millones de toneladas de roca al año. Eso implica que se deberá mover material del orden de 150 millones de estéril anualmente, o sea ¡12,5 millones mensuales!

Inicialmente, el capital necesario para el proyecto Dominga fue de US$ 3.200 millones, monto que se rebajó hasta los US$ 2.500 millones actualmente, señala.

Los cálculos del geólogo Mario Rojo para producir 10 millones de toneladas anuales de concentrado superan ambas cifras, estimadas para 12 millones:

– Un Puerto y Planta de Filtros en la costa cuesta en capital por lo menos US$450 millones; después, cada tonelada de producto anual que quieran producir, cuesta como capital US$260 millones de dólares (US$2.600 millones en total, por tonelada producida anual; ese valor de 260 por tanto se multiplica por 10). Aparte, hay que sumar la planta desaladora, con una estimación de CAPEX de US$ 300 millones como piso. Eso da 3.350 millones de dólares como mínimo. Y falta agregar el proceso de flotación que el proyecto no menciona y que sí o sí  tendrán que hacer, y le agregaría otro costo a la inversión.

– ¿Por qué se rebajó la inversión del proyecto Dominga a 2.500 millones de dólares?

– Porque en minería una inversión sobre 3.000 millones de dólares es de alto riesgo y cuando vieron que era muy alta, empezaron a bajarla. Lo hacen porque así más gente se puede atrever a invertir. El proyecto Dominga no es viable técnicamente, al menos no con 2.500 millones de dólares.

Ante ello, Rojo aclara sus principios “muchos colegas piensan que no hay que decir la verdad siempre, porque se pierden las oportunidades de trabajo. Acá en el fondo hay un engaño. Yo no me atrevería a hacer algo así, mi formación es de empleado público (CCHEN), no sé si se cataloga de inteligencia lo que ellos hicieron o no, pero no está en mi engañar a alguien”.

– ¿Una empresa minera puede declarar lo que quiera sobre las leyes del mineral o los costos de inversión sin que Sernageomín u otro organismo público lo certifique?

– Sernageomin no se mete en nada de eso. Usted puede declarar lo que quiera. Puede inventar un proyecto y si es lo suficientemente convincente puede hasta venderlo. Existe la ingeniería de pares, como la revisión de pares en ciencia, pero no es obligación hacerla y por supuesto a Andes Iron no le interesa. Un inversionista tendría que contratar sus propios expertos para que revise partida por partida el proyecto.

– Cualquier proyecto minero puede ganar o perder. ¿Por qué cree que no podían hacer la pérdida antes de la aprobación ambiental ? 

– Es una buena pregunta. Creo hay algo de soberbia en esto, pero no entiendo. La especulación debe llegar hasta cierto límite. Por ejemplo Luksic hace negocios de regulares a malos, pero también hace minería real, “minería con chimenea”. O el caso de los Vial Concha en Chañaral, que se hicieron asesorar por gente que conoce el rubro. Son parientes de los Larraín Vial. Los Vial Concha hicieron la pérdida de 700 millones de dólares en Freirina, rebajaron impuestos y pasó piola. Y ellos son empresa cerrada, Larraín Vial no. Las empresas financieras meten platas de muchos inversionistas, a veces hasta las AFP ponen plata en estas bancas de dinero.

– ¿Cuánto se ha invertido hasta ahora en el proyecto Dominga y de cuánto sería la cuota para los inversionistas?

– Tengo entendido que querían US$1.000 millones a la firma. Pagando con intereses y lo que deben a los bancos, obtendrían unos US$700 millones, con un inversor.

– Y desde que partieron han gastado más o menos US$250 millones, un monto que es marginal en minería. Eso incluye los estudios de ingeniería del proyecto, el arriendo de oficinas muy lindas en Sanhattan y mucho lobby. Podrían haberlo hecho sin tanta parafernalia mediática y no habrían causado el caos que han ocasionado, desprestigiando a la minería. Cualquier externo que analice las cifras, se dará cuenta de la subvaloración estimada. Así no conseguirán a alguien que les retorne lo invertido.

– Lo que podría salvar el proyecto es el puerto. Por eso están en negociaciones con la CAP y ésta última no tiene un un proyecto minero analizado en fases de ingeniería para el puerto Cruz Grande. Si realmente se construye la infraestructura del túnel Agua Negra, para poder salir desde el Atlántico al Pacífico va a ser un negocio enorme, pero eso no va a pasar hasta 20 años más y echar a andar un proyecto minero, donde  incluso estuviera todo bien y diera la ley de Dominga,  son por lo menos 7 años.  Además normalmente los inversionistas quieren separar aguas, no puede estar la empresa portuaria subvencionando a la empresa minera. Aquí se cometieron errores muy garrafales.

El geólogo recuerda un gran escándalo en Indonesia con la mina de oro Bri-X. No había nada y además engañaron espolvoreando oro a las muestras.

– Desde entonces nacieron las bolsas de minerales en Canadá y Australia que son normas que indican todo lo que hay que hacer para que un inversionista crea en un proyecto. Si se cuestiona a una minera por engañar a los inversionistas se cuestiona el país completo. La imagen país siempre se deteriora y si le dices al inversor dónde quieres invertir en Canadá o Chile, se van a ir a Canadá.

    Fuente VoceriaVuirtual.cl