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Frente a los acontecimientos históricos que se han generado en Chile desde el 18 de octubre El Grupo de Estudios de Atacama (GEA) emitió un comunicado en el que respaldan y se hacen parte de todas y cada una de las demandas expresadas por los chilenos en las movilizaciones que se han llevado a cabo en los últimos años.

De igual forma rechazan la acción violenta que a su juicio se ha cometido contra los habitantes del país a través de los estados de excepción constitucional de emergencia que derivó en la muerte de 19 personas en el país, mediante “atentados a los derechos humanos, sometimiento a una violencia física y psicológica”.

Los estudiantes también exigieron que se cree una Asamblea Constituyente para que sirva como expresión de la participación activa y directa de todos los ciudadanos a través de consultas regionales, provinciales y locales.

En el petitorio figura la instauración de nueva institucionalidad que constituya un sistema de autonomías regionales, puesto que consideran que ésta es “la única forma político – administrativa que asegura el logro de llegar a ser un país desarrollado”.

Solicitaron que, de existir un nuevo Gobierno, este establezca medidas sociales y económicas que vayan enfocadas en mejorar inmediatamente de las pensiones de los adultos mayores, el servicio de Fondo Nacional de Salud (Fonasa) y la red de salud pública hospitalaria, haciéndose un énfasis en la salud preventiva y la multiplicación de consultorios de calidad.

De igual manera exigen que se dé gratuidad en la educación pública chilena, en todos sus sistemas y que se fijen precios de servicios básicos y de productos de la canasta básica por parte del Estado, así como una rebaja del valor de los medicamentos y fijación de banda de precios.

Quieren además que se rebaje el IVA en cinco puntos y que haya un aumento real y “verdaderamente significativo de los impuestos a las grandes empresas para que paguen los justo por la extracción de las riquezas de la región”.

Los estudiantes también pidieron un aumento de los salarios de todos los trabajadores y la rebaja en, al menos, dos millones a las dietas de los parlamentarios y ministros para que haya “una democracia y equidad política”.